
Los alimentos vegetales y harinosos engordan, especialmente los que son dulces. En los países en los que se cultiva el azúcar, los negros y el ganado empleados en las plantaciones crecen remarcablemente en gordura mientras se recoge la caña y se extrae el azúcar. Durante esta estación, los zumos dulces son ampliamente consumidos; pero cuando la estación acaba, la sobreabundancia de tejido adiposo gradualmente desaparece.
Thomas Hawkes Tanner, The Practice of Medicine, 1869
Sabemos que se usa demasiado de alimentos harinosos para engordar a algunos animales. [..] Creo ver que la excesiva obesidad debe estar aliada a la diabetes como su causa. Si una dieta puramente animal es útil contra la diabetes, la combinación de alimentos animales con vegetales que no contengan almidones ni azúcar debería servir para mantener a raya la formación de grasa.
William Harvey, Letters on Corpulence, 1864
Para combatir la obesidad hay que mantener una abstinencia más o menos rígida de todo lo que sea harinoso o almidón.
Jean Anthelme Brillat-Savarin, The Physiology of Taste, 1825
Todo alimento que no sea carne, todo alimento rico en carbono e hidrógeno, debe tener una tendencia a producir grasa. [..] Sólo bajo estos principios puede descansar cualquier tratamiento racional para curar satisfactoriamente la obesidad.
Jean-François Dancel, Obesity or Excessive Corpulence, The Various Causes and the Rational Means of Cure, 1844
Los alimentos grasos son esenciales contra la obesidad porque generan saciedad y reducen por tanto la acumulación de grasa. Debemos comer carne de cualquier tipo, especialmente carne grasa. Evitar tomar demasiada comida, y particularmente reducir los almidones y el azúcar.
Wilhem Ebstein, Obesity and Its Treatment, 1882
El gran progreso en el control dietético de la obesidad ha sido el reconocimiento de que la carne no produce grasa, sino que son inocentes alimentos como el pan y los dulces los que conducen a la obesidad.
Hilde Bruch, autoridad médica en obesidad infantil, 1957
La sobrenutrición observada en la obesidad en parte se deriva de la grasa ingerida en la comida, pero mucho más especialmente de los hidratos de carbono.
James French, Textbook of the Practice of Medicine, 1907
En Gran Bretaña la obesidad es probablemente más común entre las mujeres pobres que las ricas. [..] Quizás porque los alimentos ricos en grasa y proteína, y que satisfacen el apetito más rápidamente que los carbohidratos, son más caros que los alimentos almidonados que conforman la mayor parte de las comidas baratas.
Sir Stanley Davidson y Reginald Passmore, Human Nutrition and Dietetics, 1960
El día de las carreras en Krasnoe Selo, Vronsky había venido más pronto que de costumbre para tomar su desayuno entre el desorden del regimiento. No necesitaba ser demasiado estricto en tanto había sido rápido en bajar hasta el peso requerido de seteinta y tres kilos, pero aun así debía no ganar peso, por lo que evitaba los postres y los almidones.
en Anna Karenina de Tolstoy, 1875
Dicen -nos dice la experiencia- que las sociedades están casi de modo irremediable condenadas a cometer el error de perder su memoria histórica. Sin lugar a duda alguna, en nutrición la hemos perdido completamente. A costa de nuestra salud. Citas como las anteriores deberían grabarse a fuego y para siempre en el muro de la vergüenza de los defensores de las dietas bajas en grasas y altas en carbohidratos.






























