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martes, 24 de noviembre de 2009

Haciendo arqueología nutricional

Su nombre era Lay Rai. Fue niñera de una reina egipcia que vivió tres siglos antes del reinado del faraón Ramsés I. Murió de enfermedad cardiovascular. Se ha descubierto gracias a un escáner de sus arterias momificadas en las que se encontró el tipo de placas que hoy se suelen hallar en pacientes cardiovasculares. Todo ello ha sido publicado en el Journal of American Medical Association ("Computed Tomographic Assessment of Atherosclerosis in Ancient Egyptian Mummies", JAMA, noviembre 2009) y presentado en la American Heart Association. Lo más sorprendente para muchos es que hallaron esto en una persona que vivió 3.500 años antes de la comida rápida o el tabaco. En este estudio se analizaron las arterias de 22 momias egipcias; tres se cree que murieron por arterioesclerosis, en otras 3 parece probable, y en cualquier caso los bloqueos por calcificación arterial resultaron comunes en todas las momias que superaron los 45 años de vida. Pero si atendemos a los comentarios de los autores del estudio y conocemos el ambiente nutricional en que se desarrolló la sociedad del antiguo Egipto en comparación con la trayectoria nutricional precedente del ser humano, no debe sorprendernos que una enfermedad crónica como la cardiovascular fuera tan común en la época de los faraones. En efecto, la sociedad egipcia al menos de aquel entonces se separó casi por completo de la dieta del hombre cazador-recolector y pasó a consumir muy elevadas cantidades de trigo. Los egipcios cultivaban cantidades industriales de trigo como nunca antes en la historia. Su dieta es el exponente en la Antigüedad de una versión extrema de dieta alta en carbohidratos, y en este caso tan glucémicos como el trigo.

Esta explicación forma parte de lo que se ha venido a denominar concepto de enfermedades de la civilización, inicialmente postulado por Stanislas Tanchou, un médico alemán que sirvió a Napoleón antes de dedicarse al estudio de la distribución del cáncer. Ya en los inicios de aquel siglo XIX, Tanchou concluyó que el cáncer era mucho más común en las zonas urbanas que en las rurales, y que su incidencia parecía incrementarse por toda Europa. "El cáncer, como la locura, parece incrementarse con el progreso de la civilización". Apoyaba sus ideas en las comunicaciones que mantenía con médicos del Norte de África que reportaban que el cáncer, antes una enfermedad casi desconocida allí, aumentaba cada año conforme avanzaba la civilización. Décadas más tarde, ya a comienzos del siglo XX, este tipo de valoraciones eran comunes entre los médicos que trabajan en toda África. F. P. Fouché, cirujano en Orange Free State en Sudáfrica hablaba en un reportaje publicado en 1923 en el British Medical Journal de su experiencia tras 6 años allí y habiendo tratado a unos 14.000 nativos. "Nunca he visto un caso de úlcera gástrica o duodenal, colitis, apendicitis o cáncer de ninguna forma entre los nativos, aunque son frecuentemente observados en los blancos o europeos". En 1908, el Smithsonian Institution's Bureau of American Ethnology publicó su primer estudio sobre la salud de los indios americanos nativos. Entre las más de 400 páginas se decía sobre esta población que "las enfermedades malignas, si existen, deben ser extremadamente raras." El autor del estudio hizo notar que sólo encontró algún tipo de problema coronario en 3 individuos entre más de 2.000 estudiados. Asimismo afirmaba, "no hay casos de apendicitis, peritonitis, úlcera de estómago, o ninguna enfermedad reseñable del hígado". Aunque el autor del estudio, Hrdlicka, inicialmente pensó que se debía a que estos nativos vivían menos años como para desarrollar esas enfermedades, se comprobó que sus vidas eran tan prolongadas como las de los americanos blancos.

Los dos intentos más omnicomprensivos por estudiar el cáncer en poblaciones aisladas por aquel entonces fueron publicados en 1908 por W. Roger Williams ("The Natural History of Cancer with special reference to its causation and prevention") y en 1915 por el estadístico Fredrick Hoffman ("The Mortality from Cancer throughout the World"). Williams viajó de continente a continente y de región a región. Por ejemplo, en Fiji en 1900 sólo pudo encontrar dos muertes por tumor entre 120.000 polinesios, melanesios y aborígenes. En Borneo, el Dr Pagel aseguraba que en diez años no había visto un tumor. Williams vino a confirmar con datos el crecimiento del cáncer en regiones desarrolladas del que hablaba Tanchou a comienzos del XIX. Por citar un ejemplo, en Nueva York se pasó de 32 muertes por mil en 1864 a 67 por mil en 1900 y en Philadelphia de 31 por mil en 1861 a 70 por mil en 1904 causadas por el cáncer. En los años '30 toda esta evidencia seguía viéndose reforzada. En un artículo de 1952 escrito por tres médicos de la Universidad de Queens en Ontario, éstos comenzaban diciendo que "está comunmente establecido que el cáncer no ocurre en los esquimales y en nuestro conocimiento no ha sido reportado ningún caso". Resulta evidente que pronto empezaron a cuestionarse por qué una enfermedad como el cáncer no se producía en estas poblaciones pero crecía sin embargo en los países desarrollados. Una hipótesis inicial era que la carne era el problema porque las poblaciones indígenas y primitivas eran prácticamente vegetarianas. Pero esta hipótesis no se sostenía. Sencillamente porque poblaciones como los Inuit esquimales, los masai o hindús en India eran decididamente carnívoros. En 1910, Isaac Levin hablaba de cómo la hipotesis vegetariana no tiene cabida tampoco cuando se trata de los indios americanos, que consumen una dieta rica en carne. A finales de los años '20 aproximadamente vino a establecerse una hipótesis en este caso consistente. Era la de los alimentos procesados, especialmente los carbohidratos procesados y refinados como el azúcar y la harina. Hoffman fue uno de los defensores de esta hipótesis. Y ésta es una de las bases en que descansa la que podemos llamar teoría de las enfermedades de la civilización. Y es que el azúcar blanco y la harina blanca habían sido privilegios para ricos hasta mediados del siglo XIX. La irrupción de la revolución industrial y el capitalismo liberal trajo incontables avances y mejoras como la popularización de artículos hasta entonces de lujo gracias a la innovación tecnológica, y el rápido abaratamiento de la producción de harinas refinadas y azúcar blanco fue uno de estos casos.

En 1874, Gran Bretaña eliminó las tarifas a la importación de azúcar y aumentaron exponencialmente los alimentos elaborados a partir de la misma. Sin embargo, las poblaciones primitivas ajenas a las enfermedades crónicas mantenían casi en su mayoría una dieta semejante o comparable al hombre cazador y recolector, basada en esencia en vegetales, frutos recolectados y grasa y proteína animales. Permanecían al margen de desarrollos industriales como el azúcar o harinas refinadas, así como las grasas vegetales que no aparecieron hasta el XIX (excepto en el caso de la oliva, siempre ricas en proinflamatorios omega 6). McCarrison sentenció en una conferencia dada en la Universidad de Pittsburgh en 1921 refiriéndose al Himalaya que "no creo que se importe a aquella región en todo un año más de lo que usa en sólo un día un hotel de tipo medio de esta ciudad". McCarrison, que fundó un laboratorio en India que llegó a ser el National Institute of Nutrition del país elaboró el caso contra el consumo elevado de arroz allí. Los indios del sur eran los que más consumían arroz y los menos sanos, sin embargo los del norte consumían poco arroz pero abundante carne, vegetales, mantequilla, leche entera y fruta y eran los más sanos; los indios del este y oeste del país tenían un consumo intermedio de arroz y estaban menos enfermos que los del sur pero más que los del norte. El arroz, especialmente el refinado, casaba también con la teoría de las enfermedades de la civilización. El hombre paleolítico no consumía arroz ni cereales cultivados porque no era agricultor. Y el arroz era un hidrato de carbono como el azúcar susceptible igualmente de ser refinado.

La teoría de las enfermedades de la civilización se identificó con la hipótesis de los carbohidratos. Hoy sin embargo es posible que poco hayas oído de esta hipótesis, no lo suficiente o quizás creas que es algo muy actual y reciente. ¿Por qué? La causa está en que en los años '50 surgió otra hipótesis enfrentada, una hipótesis que acabaría imponiéndose casi por completo ante el público en los años '70. Era la hipótesis de que la grasa era la causante de la enfermedad cardiovascular y por ende de la propia enfermedad crónica. Aunque se impuso casi por decreto, y sigue hoy tan de moda con sus dietas bajas en grasas y la promulgación del odio visceral a las grasas animales, aquella hipótesis de -y contra- la grasa se basó en una ciencia muy pobre, la tergiversación de muchos datos, la invención de un tipo de dieta tradicional inexistente y la creación de un chivo expiatorio, el colesterol. Recuperar la teoría de las enfermedades de la civilización y desacreditar la hipótesis de las grasas es esencial para restablecer el sentido común desde un punto de vista clínico, epidemiológico y antropológico.

23 comentarios:

Elena M dijo...

Si recuperar la teoria, pero para cuando?

Ana I dijo...

Hola Adolfo David, me ha parecido muy interesante el artículo de hoy, que invita a la reflexión.

Hoy he recibido unos análisis y lo único que me sale mal es el colesterol que lo tengo a 251 mg/dL cuando el intervalo que marcan es (130-220). El análisis no especifica que tipo de colesterol es. Mi pregunta es la siguiente:
Que puedo hacer para bajar los niveles de forma permanente? Porque el último análisis que me hice también indicaba colesterol alto.

Un saludo y muchas gracias.

Anónimo dijo...

David, muy interesante el artículo de hoy. Respecto al arroz, siempre creí que poblaciones longevas como la Japonesa, eran altos consumidores de arroz.
También muy interesante el tema de las momias egipcias, sin embargo soy un poco escéptica en achacar las placas de ateroma de estas al consumo de trigo. No puede haber otros factores a los que achacarlo?
saludos

Anónimo dijo...

¿Hay algún inconveniente en que una persona operada de hipertiroidismo hace años y, según el médico, ahora por defecto con hipotiroidismo, tome Omega 3? Si alguien pudiera aclarármelo, lo agradecería.

Olivia

iri dijo...

sí, a mí también me resulta que los japos consuman mucho arroz.
también que la vida media de los esquimales es MUY breve.
también que en mi país se suele comer pasta a diario y no somos todos diabeticos (además los aliños pueden ser muy sanos, tomate, verduras, pescado), mis abuelos han comido muy poca carne toda la vida y tienen 96 años y están muy sanos.
uhi, cuanta información que falta aquí!! ;)

está bien valorar la importancia de las grasas buenas (no saturada, no hidrogenada), de las proteinas, de los carbohidratos (fundamentales para obtener energia y para que el funcionamiento del cerebro, que funciona con glucosa)
en fin...
un beso

pilar dijo...

yo tambien me he preguntado siempre lo de los japoneses, comen arroz cada dia.

Luego hay cosas dificiles de medir, ya que hay sitios donde la gente no va al médico, y por tanto, el médico no se entera si un nativo se muere de cancer. Habla de un médico que veía europeos con cancer y africanos sin cancer... probablemente los africanos no les sobraba el dinero para ir al médico, ni tenian acceso a la medicina. Se mueren en su casa sin que nadie averigua el porque (vamos, que esto sigue pasando ahora mismo).

Hay paradojas que no sabemos explicar: muchas mujeres de mi familia no han probado jamás la leche y no tienen problemas de huesos, y mi abuela es un misterio como está tan bien a sus 86 años, pues se ha alimentado principalmente de patatas y algo de verdura, con poquisisma carne, nada de leche...

Adolfo David dijo...

El colesterol total apenas dice nada, debes conocer las fracciones del colesterol. Intentaré cuestionar que las grasas saturadas sean malas. La epidemiologia evidentemente tiene sus limitaciones y debe combinarse con estudios randomizados e idealmente con explicaciones teóricas.

No hay ningun problema en que se consuma Omega 3 con hipotiroidismo.

Ana I dijo...

Gracias Afolfo David por la respuesta.

Pediré que me hagan otro análisis especificando las fracciones. Por cierto, cuales son los intervalos en los que se deben mover dichas fraciones?

Anónimo dijo...

David es un hipo producido por un hiper antes, y no creo que sea conveniente tomar omega3 teniendo el sistema endocrino con problemas, ni omega3, ni un montón de suplementos que tan a la ligera se recomiendan, porque la deseinformación sobre el tiroides es muy grave y no se juega con ello. Con el HIPER no se puede tomar casi nada, excepto Vitamina A dos veces al año maximo,asi que..... ojo con meter la pata.

Y esto es un HIPO a consecuencia de un HIPER anterior.

Adolfo David dijo...

Sobre los valores lipidicos lo mas importante es tener trigliceridos bajos y HDL alto, idealmente que sus valores sean muy cercanos o incluso el HDL superior.

No sé qué suplementos se recomiendan 'tan a la ligera en los problemas tiroideos', si hay acaso algún tipo de problema con el aceite de pescado en los problemas tiroideos me gustaría un razonamiento con referencias. Los problemas tiroideos, hipo e hiper, pueden explicarse por un desequilibrio eicosanoide, por lo que en cualquier tipo de disfuncion tiroidea tiene logica un programa de dieta antiinflamatoria con aceite de pescado. Uno de los pioneros del estudio de la disfuncion tiroidea, Broda Barnes, recomendaba hace décadas una dieta que hoy yo denomino antiinflamatoria. Si bien he dicho que no hay problema en consumir Omega 3 en ese caso, es mas correcto creo decir que se debería consumir. Lo cual no sustituye la consideración de la ideoneidad de una terapia hormonal.

Anónimo dijo...

Pues está equivocado porqué precisamente en el HIPER lo primero que te quitan entre muchas cosas, es tomar cualquier tipo de pescado, marisco,algas, conservas y cualquier cosa que lleve un minimo de yodo, nada de omega3 y dieta antiinflamatoria soluciona el problema, al contrario, lo empeora mucho y por supuesto en la vida se me ocurriria sustituir la terapia hormonal porque lo diga un articulo, un cientifico o mil.No hace falta un razonamiento con referencia, si no la vivencia propia de tener el problema.
Mas seriedad por favor.

Anónimo dijo...

buenas, me ha gustado mucho el artículo de hoy, como profe de historia felicito a David por lo bien documentado que está. Coincido también con Pilar en el tema de cómo cuantificar los casos de enfermedad en países no occidentales, es una cuestión que hace la comparación en desigualdad de condiciones. Se me ocurre otra cosa al hilo de esto, habeis oido hablar de la dieta en función del grupo sanguíneo? Según esto los grupo 0 serían en origen cazadores-recolectores y los A agricultores, y en función de esto se prescribe un tipo de dieta u otra, ya que los primeros tolerarían mejor el grupo proteínico y vegetales y los segundos los cereales-leche-etc.. Qué opinas David y el resto??
Un saludo a todos
marta

Anónimo dijo...

Bueno, respecto al tema que habeis comentado hoy de gente con problema de tiroides y suplementación. David, no dudo de tu buena fe y de que crees fielmente en los beneficios del omega 3, pero es cierto que la gente con problemas de tiroides, por tomar suplementos, por beneficiosos que sean en un idividuo sano, se decompensan. Ten en cuenta que un HIPO (sea anterior hiper o no) está tomando tiroxina en una concentración deteriminada para contrapesar su falta de esta y al tomar un suplemento, se puede alterar la producción de tiroxina por el organismo y si añades la que el enfermo toma, si su cuerpo no es capaz de regularla, puede tener problemas. Esto pasa claramente por ejemplo en los que toman melatonina y son hipotiroideos y les pasa co otras sustacias, quizas pueda tomar omega 3 pero supervisado por un médico que le vaya controlando y ajustando la tiroxina

Adolfo David dijo...

Nadie ha dicho que en el problemas de tiroides en general la dieta pueda sustituir a la medicación. He dicho justamente lo contrario.. en fin

Anónimo dijo...

Pues yo estoy operada de hipertiroidismo y jamás me han mandado hormonas, mis valores siempre dieron normales. Tomo suplementos desde hace años y nunca me han afectado de forma negativa.

Angy dijo...

Hola! Constantemente se habla que si aquello es bueno, que si aquello es malo, que si el arroz es malo, que si no lo es... bueno, en mi opinión lo que creo es que en el EQUILIBRIO de todo está la clave, en la MODERACIÓN, no abusar de pasta, no abusar de carnes, eso significa que se debe comer de todo a diario, pero en cantidades moderadas y por otro lado comer abundante fruta y verdura a diario, llevar una vida sana. No es sólo lo que uno come es también lo que no come y no es sólo lo que uno no come sino lo que come... Se tiene que compensar constantemente. Si te apetece comerte un buen filete de carne o un plato de pasta, cómetelo, pero acompáñalo con una buena ensalada, por poner un ejemplo. ;)
Un besito.

Angy dijo...

Bueno, y respecto al tema Hipo y Hiper... me parece MUY PERO MUY FUERTE QUE UNA PERSONA QUE TENGA UN PROBLEMA DE HIPOTIROIDISMO Y SE LE MEDIQUE ACUSE DESPUÉS UN HIPERTIROIDISMO!!! Precisamente yo tuve un problema de hipo muy leve y el médico me aconsejó tomar tiroxina, yo le pregunté si la cantidad se me iba a ajustar a mí personalmente con analíticas, etc y me dijo que no, que me recetaba el mínimo que se solia recetar 50 mg de tiroxina, que me la tomara 2 meses y k después me hiciese una analítica... ale!! Y yo le pregunté que si podía ser demasiada aquella cantidad para mí ya que todos los medicamentos y suplementos me hacen efecto muy rápido y me dijo que no podía pasarme absolutamente nada porque me bajase bastante la TSH, no me convenció, no lo vi claro, visto lo visto busqué información por mi cuenta y para mi sorpresa me enteré de que era malísimo eso de tomar un exceso de tiroxina ya que el organismo reaccionaba en un hipertiroidismo y en muchos casos permanente... pasé de tomarme nada, simplemente reducí los hidratos de carbono de mi dieta, aumenté el pescadoy tomé un suplemento de algas, omega 3 y en un mes me puse dentro de los valores normales.

LauraBcn dijo...

David, quizás lo encuentres una tontería pero en tu -catálogo on line- no quedan claros los precios. Bueno, no es que no queden claros: es que en aquellos productos que tienen precio variable según cantidad he tenido que detenerme para interpretar. Ej: 1 29e/ud, por qué no añades un guión simplemente? el que no lo haya consumido nunca puede pensar que lo cobras a 129 eurazos...etc
Bien....igual sólo me ha pasado a mi...yo lo comento..

Saludos a todos.
LAura

Noe dijo...

Hola,me ha gustado mucho el post de hoy;yo siempre he pensado que debíamos relacionar más historia y nutrición,para intentar evitar errores pasados y mejorar nuestra dieta actual,atraves de las dietas que nos precedieron,ya que para algo nos tiene que servir lo que hicieron bien o mal nuestros antepasados,verdad?
Me gustaría hacer una pregunta que nada tiene que ver con el tema,y es la siguiente:Me ha recetado, mi médico, áccido fólico,por un problema que tengo en la piel;este suplemento es contrario a la dieta antinflamatoria?
Muchas Gracias.
Ciao.

carmen2 dijo...

hola a todos,
hace 7 años me diagnosticaron hipotiroidismo, me pusieron tratamiento, primero cada 6 meses me hacia analitica y despues cada año.
desde hace 2 años tengo otro doctor,el cual lo primero que hizo fue hacerme todas las pruebas incluido el analisis de sangre, resultado:
tengo hipertiroidismo, pregunte: porque ha pasado esto?. solo dire que el dr. es de muy muy pocas palabras
ahora me hacen analiticas cada 6 meses, tomo una pastilla diaria y desde hace un año aproximadamente tomo Omega3, y he suprimido la soja totalmente.
un saludo.

Anónimo dijo...

Qué creeis que es mejor: levadura de cerveza en comprimidos o en copos?

Mil gracias,

Hada

Aníbal dijo...

Vengo siguiendo este blog desde que me lo recomendaron hace tiempo, pero nunca había dejado un comentario y la causa de que lo haga esta vez es porque me ha parecido muy interesante lo que escribes, no es que lo otro no lo sea, mo me malinterpetes, pero, al menos para mí, no es tan relevante.

Me gustaría pedirte dos cosas, primero que publiques más artículos parecidos a este, y segundo, si fuese posible, que digas la bibliografía o las fuentes de donde obtienes la información, porque resulta muy provechosa.

Un saludo y gracias por anticipado.

Adolfo David dijo...

Por el momento mis dos fuentes principales aunque no únicas sobre historia de la nutrición son dos tratados seminales al respecto (ambos tienen casi 600 páginas y sólo están en inglés): Nutrition and Physical Degeneration del Dr Price y Good Calories Bad Calories de Gary Taubes. Espero con esto satisfacer tu interés Anibal. Por supuesto este tipo de artículos continuará en aras de dilucidar qué nos dice la historia, la ciencia y antropología sobre la enfermedad crónica, con muy especial interés por la cardiovascular por mi parte, y la dieta