
Al menos desde que en 1934 Crowell y McCay, de la Universidad de Cornell, observaron que las ratas que redujeron considerablemente su consumo de calorías llegaron incluso a duplicar su esperanza de vida, la restricción calórica se ha convertido en algo bastante parecido a un Santo Grial de la longevidad en biología. Desde hace algo más de una década, estas investigaciones empezaron a explorar la existencia de sustancias que emularan los efectos de la restricción calórica en el organismo. Los 5 siguientes fitonutrientes, todos ellos polifenoles, han demostrado emular la restricción calórica sin modificación dietética alguna en al menos 4 marcadores que claramente altera de modo favorable la restricción de calorías: (de uno de estos fitonutrientes, las teaflavinas del té negro,
ya he hablado con anterioridad)
CONTROLAR NF-KAPPA BEn otras ocasiones me he referido a este factor de transcripción, esencial para entender la teoría inflamatoria de la enfermedad y el envejeicmiento. El NF-Kappa B actúa como regulador genético en aspectos cardiovasculares o inmunitarios entre otros.
- Resveratrol: Estimula las sirtuínas, que a su vez inhiben el NF-Kappa B. Su influencia sobre este factor es la responsable de que el resveratrol cause la muerte de las células cancerosas de piel.
- Pterostilbeno: Controla el NF-Kappa B a través de diversos mecanismos ("Pterostilbene is equally potent as resveratrol in inhibiting 12-O-tetradecanoylphorbol-13-acetate activated NFkappaB, AP-1, COX-2, and iNOS in mouse epidermis"
Mol Nutr Food Res, 2008)
- Quercetina: Reduce el asma, colon irritable o artritis en parte por su inhibición del NF-Kappa B.
- Extracto de semilla de uva: Bloquea durante el proceso inflamatorio la vía del NF-Kappa B ("Grape-seed procyanidins act as antiinflammatory agents in endotoxin-stimulated RAW 264.7 macrophages by inhibiting NFkB signaling pathway"
J Agric Food Chem. 2007).
- Polifenoles del té negro: Su influencia sobre el NF-Kappa B ha demostrado proteger del cáncer o el infarto cerebral ("Attenuation of 6-hydroxydopamine (6-OHDA)-induced nuclear factor-kappaB (NF-kappaB) activation and cell death by tea extracts in neuronal cultures"
Biochem Pharmacol, 2002)
SUPRIMIR LAS CITOQUINAS INFLAMATORIAS
- Resveratrol: Bloquea la liberación de citoquinas y enzimas inflamatorias en todo el cuerpo, especialmente en áreas dañadas o agredidas ("Attenuation of lung inflammation and pro-inflammatory cytokine production by resveratrol following trauma-hemorrhage"
Chin J Physiol. 2008).
- Pterostilbeno: Reduce la expresión de la enzima COX-2, la cual genera citoquinas inflamatorias.
- Quercetina: Reduce la expresión de la enzima COX-2 en casos como primeros estadios de cáncer de colon, y bloquea directamente las citoquinas inflamatorias en las alergias.
- Extracto de semillas de uva: Previene la liberación de citoquinas inflamatorias en tejidos donde se desarrollan problemas metabólicos. Ha demostrado en animales a través del bloqueo de tales citoquinas la reducción del daño cerebral en la isquemia ("Grape seed extract treatment reduces hepatic ischemia-reperfusion injury in rats",
Phytother Res, 2008).
- Polifenoles del té negro: Reduce los niveles de una proteína llamada STAT-1 que activa los genes que animan la producción de citoquinas proinflamatorias ("Theaflavin ameliorates cerebral ischemia-reperfusion injury in rats through its anti-inflammatory effect and modulation of STAT-1"
Mediators Inflamm. 2006)
ANTI-CÁNCER
- Resveratrol y Pterostilbeno: Combaten el cáncer en cualquier estadio del mismo; favorecen la destrucción de células tumorales en diferentes cánceres mientras protegen las sanas.
- Quercetina: Bloquea la reproducción de células cancerosas, así como la expresión del factor de crecimiento endotelial vascular, el cual alimenta a las células cancerosas ("The dietary antioxidants resveratrol and quercetin protect cells from exogenous pro-oxidative damage"
Food Chem Toxicol, 2008)
- Extracto de semillas de uva: Favorece proteínas que previenen el desarrollo del cáncer y lo destruyen, e igual que la quercetina y el resveratrol bloquean la alimentación de las células cancerosas ("Grape seed extract inhibits angiogenesis via suppression of the vascular endothelial growth factor receptor signaling pathway" Cancer Prev Res (Phila Pa). 2008)
- Polifenoles del té negro: Reduce la expresión de genes que emplean las células cancerosas para proliferar ("Comparative evaluation of antiproliferative, antiangiogenic and apoptosis inducing potential of black tea polyphenols in the hamster buccal pouch carcinogenesis model"
J Carcinog, 2007). Activa proteínas que frenan el ciclo de reproducción de las células de cáncer y animan su destrucción.
MEJORAR EL CONTROL DE LA GLUCOSA- Resveratrol y Pterostilbeno: Activan la proteína PPAR, que en el caso del resveratrol ha demostrado de este modo: prevenir que conviertan las células el azúcar en grasa, reducir la resistencia a la insulina en los adipocitos y mejorar la función de las mitocondrias, donde se genera la energía. El resveratrol reduce la producción de glucosa en las células del hígado de manera semejante a los animales sometidos prolongadamente a restricción calórica ("A fasting inducible switch modulates gluconeogenesis via activator/coactivator exchange",
Nature, 2008)
- Extracto de semillas de uva: Inhibe la formación de nuevas células grasas ("Grape-seed derived procyanidins interfere with adipogenesis of 3T3-L1 cells at the onset of differentiation",
Int J Obes (Lond). 2005)
- Quercetina: Estimula las células del páncreas que mejoran el metabolismo del azúcar tanto en animales diabéticos como no diabéticos ("Antidiabetic effects of quercetin in streptozocin-induced diabetic rats",
Comp Biochem Physiol C Toxicol Pharmacol. 2003). Reduce la expresión de la enzima que produce sorbitol, el cual causa cataratas y ceguera.
- Polifenoles de té negro: Reducen la absorción de grasa en la dieta y previenen contra la elevación de glucosa postprandial (tras una comida) ("Glucose-lowering effect of powder formulation of African black tea extract in KK-A(y)/TaJcl diabetic mouse"
Arch Pharm Res, 2006)
Aparte de los mencionados fitonutrientes, otros compuestos como la vitamina D, el Omega 3, la coenzima Q10 o el ácido alfa lipoico alteran favorablemente muchos patrones genéticos asociados con la longevidad. Como siempre, una dieta antiinflamatoria es la base ideal.