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martes, 8 de junio de 2010

La epidemia que nos mata

Contaba la antigua mitología griega la historia de la Hidra de Lerna, un monstruo acuático con múltiples cabezas al que Hércules tuvo que enfrentarse en uno de sus doce trabajos. Para intentar derrotarla, éste fue cortando sus cabezas con una hoz, pero al advertir que por cada cabeza cortada le salían dos nuevas, tuvo que pedir ayuda a su sobrino Yolao. Finalmente consiguieron vencer a la Hidra cuando descubrieron su única cabeza inmortal y se la arrebataron. El mito de la Hidra de Lena es una perfecta metáfora de las enfermedades crónicas que han llegado a convertirse en una epidemia. Pensemos en la diabetes, la enfermedad cardiovascular o el cáncer, problemas típicos de la moderna civilización. La medicina convencional generalmente ha abordado estas enfermedades del mismo modo que Hércules empezó atacando a la Hidra: un tratamiento distinto para cada enfermedad. Pero como acabó descubriendo Hércules, sólo atacando la cabeza inmortal, la medicina puede abordar de una vez todas las enfermedades de la civilización. Dicha cabeza inmortal es la hiperinsulinemia, esto es, el exceso crónico de insulina debido al sobreconsumo de hidratos de carbono.

El Dr. Raphael DiFonzo, experto en el metabolismo de la insulina, empleaba para explicar este problema la siguiente imagen: un gran iceberg representa en su pequeña parte superior y visible la hipertensión, la diabetes, la enfermedad cardiovascular y los valores anormales de colesterol. Por su parte, la enorme parte sumergida y oculta representa la hiperinsulinemia. Es el mismo Síndrome X del que habló el Dr. Gerald Reaven en un artículo publicado en 1988 en Diabetes y que ha pasado a la historia: "La característica principal de este síndrome es la resistencia a la insulina. Todos los demás cambios observados son secundarios en relación con este desorden".

En los años 90 especialmente empezó a reconocerse que quizás la hiperinsulinemia era en realidad causa de un problema general más relevante y omnicomprensivo: la inflamación. Fueron los antiguos romanos, gracias al médico Celso hacia el siglo I, quienes definieron la inflamación como enrojecimiento, tumefacción, calor y dolor. Esta es la inflamación ‘clásica’, sin embargo a la que me refiero es una inflamación ‘silenciosa’, una inflamación crónica a nivel celular y que no notamos. Quizás necesites incluso unas décadas, pero es cuestión de tiempo que se traduzca en un cáncer, diabetes o un ataque al corazón. En el entendimiento de la inflamación es imprescindible hablar de los eicosanoides. En 1982, el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a Samuelsson, Vane y Bergström por el descubrimiento de estas hormonas, y si te preguntas por qué funciona la aspirina es porque altera tu nivel de eicosanoides. Todas las células del cuerpo producen eicosanoides constantemente, y hay decenas de grupos eicosanoides; lo importante es que todos ellos pueden agruparse según su acción en pro o antiinflamatorios. Los proinflamatorios reducen la resistencia física, incrementan el dolor, estrechan las arterias, favorecen la acumulación de placa arterial, animan la extensión tumoral... mientras los antiinflamatorios tienen la acción opuesta. Controla los eicosanoides y controlarás tu futuro.

En los años 80, un científico propietario de múltiples patentes farmacológicas y fascinado por los eicosanoides, lo abandonó todo para hallar el modo de controlarlos. En el fondo, el Dr. Barry Sears quería salvar su vida de los ataques cardíacos que habían matado a su padre y sus tíos y ya le habían llevado a él al hospital. Y el tiempo corría mientras en 1985, el Nobel de Medicina fue a parar a dos científicos que entre otras cosas habían estudiado la influencia de la insulina en el metabolismo del colesterol. Fue un toque de atención cuando a finales de los 80, el Dr. Sears se topó con una información crucial en sus largas horas buscando entre cientos de libros de la biblioteca: la insulina alta estimulaba los eicosanoides proinflamatorios. Por otra parte, sabía que el Omega 3 EPA los inhibía y corroboró cómo los Omega 6 los activaban. La conclusión fue prodigiosa: podíamos controlar la inflamación en millones de células a través de los alimentos.

Fue entonces cuando diversos científicos empezaron a encajar todas las piezas del puzle que configuró una perfecta tormenta nutricional. A un creciente consumo de proinflamatorios aceites vegetales ricos en Omega 6 (aceite de girasol, maíz y soja) se le sumó el radical aumento en las últimas décadas en el consumo de carbohidratos refinados y azúcar, que estimulan la insulina, así como un descenso en los antiinflamatorios Omega 3 provenientes del pescado. Con semejante cóctel inflamatorio, lo extraño habría sido que no se hubieran disparado durante todo el siglo XX enfermedades crónicas como la cardiovascular, el cáncer o la diabetes. Lo trágico de todo esto es que dicha dieta proinflamatoria la adoptó la población "porque era buena para nosotros". Al menos desde los 70, EEUU exportó como dieta oficialmente sana una basada en gran cantidad de hidratos de carbono y, cegados por el colesterol, se consideraron las margarinas y las grasas vegetales en general como saludables porque, en efecto, dichas grasas poliinsaturadas Omega 6 tienden a reducir el colesterol.

Desde hace tiempo, los sistemas sanitarios se han convertido en auténticos Titanic que se dirigen casi irremisiblemente al iceberg de la hiperinsulinemia y en un mar de grasas Omega 6. El resultado no será nada agradable. Mientras los líderes políticos y sanitarios sólo intentan reordenar las sillas de cubierta, es hora de recordarles lo que hace siglos sentenció Hipócrates: "Que la comida sea tu alimento, y tu alimento tu medicina". La medicina que necesitamos es una dieta antiinflamatoria.

19 comentarios:

Sibila dijo...

muy bueno el artículo de hoy, un "recap" de todas las consignas del blog, que no está de más repasar de vez en cuando

Eduardo dijo...

Oye David aprovechando este articulo te pregunto si has entrado en la pagina oficial de Barry Sears , en ella se detalla el el metodo 1 2 3, 1 es la dieta de la zona , 2 , el aceite de pescado y 3 , un suplemento de polifenoles, sirve el resveratrol como tal o me recomiendas cualquier otro, hasta luego.

Adolfo David dijo...

Es, sí, de los artículos con los que me gusta practicar mi capacidad de síntesis de un tema.

Por cierto, ayer vi en Hipercor aquí en Madrid que tienen barritas y batidos marca ATKINS (me llamó mucho la atención claro), son los mismos productos originales importados de EEUU a los que pegan una pequeña etiqueta blanca letaral en español al menos en los batidos.

mercedesster dijo...

Hola, tengo una pequeña duda que te agradecería me resolvieses:
hace un par de meses que tomo cada dia semillas de lino dorado en el yogur. Según pone indicado en el envase, tiene omega 3, 6 y 9. ¿Cuál es tu opinión sobre estas semillas, las recomendarías?
muchas gracias, enhorabuena por el artículo!

Eduardo dijo...

Me puedes responder David?, si no es mucha molestia?, saludos.

Adolfo David dijo...

El resveratrol es un polifenol y se puede emplear como fuente de los mismos, pero en todo caso lo ideal para mí es alternar con otros polifenoles o suplementos de varios de ellos si el suplemento sólo tiene resveratrol, aunque muchos suplementos de resveratrol suelen incluir otros polifenoles también.

Las semillas de lino me parecen correctas en la dieta

Eduardo dijo...

Ok, gracias David, como el resveratrol de tu catalogo? , q hago para hacerte un pedido? , saludos.

Adolfo David dijo...

Como pone en el catálogo, para hacer pedidos simplemente hay que escribirme a david_europa@hotmail.com con el pedido concreto dirección y método de pago (transferencia,Paypal, contra reembolso). La fórmula de resveratrol con más polifenoles es Calorie Restriction Mimetic Formula. Estoy bastante entusiasmado con las fórmulas de polifenoles nuevas que incluiré en verano. Aparte en breve sacaré una fórmula de edición limitada por el 1er año del catálogo.

Por cierto, si alguien se pasa por una parafarmacia sería interesante poner aquí para comentar los ingredientes y cantidades del famoso Shambala de Farma Dorsch que vale 60 euros según me habéis dicho.

Dazed dijo...

Las semillas de lino están bien solo si las trituras con un molinillo al momento, si las comes enteras salen de tu cuerpo así. No vale la harina ya molida porque estará oxidada, pues el aceite de lino es muy delicado.

Es bueno, pero el cuerpo no asimila de la misma manera el O3 vegetal, que el animal. David ya ha explicado eso, además hay más explicación en la serie sobre el O3 de Chris Kresser, muy interesante: http://thehealthyskeptic.org/tag/omega-3


David, muy buen artículo, podrías ampliar un poco más lo que dice la reportaje de Time tb...

Anónimo dijo...

Me encanta el blog
Gracias po compartir
un saludo y una sonrisaaaa
www.mariposabuscafelicidad.blogspot.com

Mili dijo...

Aqui te dejo la composicion de Sambhala, un saludo.
Resveratrol - 15 mg
Ac. Elagico - 25 mg
CoQ10 - 30 mg
Zinc - 50% CDR
Selenio - 50% CDR
Vit. C - 50% CDR
Vit. E - 50% CDR
Acido gama-linolenico - 60 mg

Adolfo David dijo...

Mil gracias Mili, añado que la Q10 que usa es ubiquinona, no ubiquinol, creo recordar que NO especifica si el resveratrol (15mg)es o en qué medida trans-resveratrol o cis-resveratrol (éste último es inactivo). La vitamina C que contiene son 30mg, esto y nada de vitamina C es casi igual. No deja de llamarme la atención que cobren 60 euros por esa composición.

Anónimo dijo...

Marta, al final ¿tomas 3 o 4 cápsulas de omega?. Seguí con interés vuestro dialogo de ayer, pero debo ser super corta porque no me entero ¿no es más fácil decir algo así como "del catálogo con tres es suficiente o con dos" etc?. Me perdía con los grs, mgs, EPA etc. Si alguien me dice cuántas tomo , pues se lo agradecería mucho. Son las del catálogo y sé que pone cuatro diarias, pero si con tres me arreglo, pues mejor.

Adolfo David dijo...

En el catálogo todos los productos tienen una dosis que redacto personalmente. En el caso del Super Omega 3 pone de 3 a 4 cápsulas diarias, lo ideal en personas sanas es 4, pueden tomarse 3.

Anónimo dijo...

Nuevas formulas de polifenoles?, nos puedes andelantar algo?. en formato liquido ? o en formato de pastillas, quiero saberlo, besos a todos.

Adolfo David dijo...

En cápsulas

Anónimo dijo...

Tomo 3 capsulas al día, creo que son 1,8 gr de EPA+DHA. Claro lo mejor son 4 como dice David, y así serían 2,4 gr/día. Llevo casi un mes tomando 3 y lo único que noto es que cuando llego a casa a las 9 noche no estoy tan cansada como antes. No tengo el cansancio que tenía antes. Por lo demás todo igual.

MARTA dijo...

Hola, yo ahora ya lo tengo claro, tomando 3 al día son 1,8 gr de EPA+DHA que es lo que yo tomo. Lo recomendable es como dice David 4 al día que son 2,4 gr. Bueno la dosis que dice David. Yo llevo tamándolo casi un mes y ya no noto ese cansancio, sobre todo al final del día cuando llegas a casa.

Anónimo dijo...

Yo tomo las tuyas David, 2 al día, en tomas diferentes, aunque a veces me olvido o no estoy en casa y me tomo solo la del desayuno, aunque sea poco es mejor que nada o estoy haciendo el tonto?
Gracias!