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viernes, 15 de febrero de 2013

Hablando de amor

Cuando oímos hablar de hormonas solemos pensar en sexualidad, y no andamos del todo equivocados. La palabra hormona proviene del griego “excitar, poner en movimiento”. No obstante, y en honor a la verdad, las hormonas van mucho más allá de eso; por ejemplo, la hormona insulina es clave para el metabolismo. Y del mismo modo que conforme envejecemos nuestro metabolismo se hace más ineficiente y de ahí la mayor tendencia a engordar, cuanto mayores somos vamos perdiendo nuestras capacidades sexuales. Un adecuado programa antienvejecimiento no es que se focalice en mejorar nuestra función sexual, sino que como consecuencia de los ajustes hormonales que genera, dicha mejora simplemente se producirá. 

Cuando Hernest Starling creó el nombre de “hormona” probablemente no estaba pensando en sexo, pues “poner en movimiento” es lo que hacen las hormonas: son las maestras de nuestro sistema de comunicación interno. Si éstas son nuestros semáforos, los neurotransmisores –que operan a nivel neuronal- son semáforos especializados. Pensemos que las hormonas regulan el tráfico masivo (el de coches), mientras los neurotransmisores, centrados en el cerebro, regulan un tráfico de alta precisión como el aéreo. Dejemos por un momento el relativamente conocido tráfico masivo en relación con el sexo (la progesterona, testosterona o estrógeno) y centrémonos en el mucho más desconocido tráfico especializado. Qué colores nos gustan, qué carácter tenemos o cuál es nuestra comida favorita son preguntas cuyas respuestas están en nuestro cerebro. Pero no sólo eso, pues la ciencia ahora cree que cuánto comemos o en qué medida engordamos es algo regido también por nuestra llamada masa gris. Como no podía ser menos, el sexo no escapa al insospechado como increíble poder del cerebro. Al fin y al cabo, todos acertadamente intuimos que nuestros gustos, intereses e inclinaciones sexuales dependen de decisiones de nuestro cerebro antes que de cualquier otro órgano. La cuestión por tanto es que si queremos mejorar nuestra sexualidad tendremos que mejorar nuestra función neuronal. ¿Podemos? Creo firmemente que sí.

Este mes he escrito para Arla sobre cómo mejorar nuestra sexualidad a través de la alimentación. LEER COMPLETO 

¿Quieres saber más de la conexión de las hormonas con la sexualidad y, aún más, con la propia felicidad? Pues no podríamos eludir la oxitocina, hormona producida en el cerebro durante el parto, en la época de dar el pecho y cuando estamos enamorados. Su papel en el ámbito sexual puede llevarse al punto de que hay estudios que apuntan a que favorece la monogamia o fidelidad. También parece que mejora el humor y evita el exceso de estrés cuando hay una discusión. Entre las denominadas feromonas que emplean tantos perfumes está, por supuesto, la oxitocina. ¿Pero funciona de este modo? Yo he de decir que hace años llegué a emplear feromonas en base de aceite por curiosidad -a quién no le interesa resultar más atractivo-, y jamás pude advertir un efecto añadido especial en los demás. 

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Antes de nada, alguien sabe por qué ya no puedo subir los comentarios desde el móvil. He cambiado de modelo y pensaba que era un tema de configuración o algo, pero es que no me funciona tampoco desde el viejo. Y me da rabia x q me resulta mas cómodo¡¡¡.

La cuestión es que, Adolfo David, he leído en el post anterior que dices que Strivectrin no te llama mucho la atencion x q es un producto que se basa en retinol. Y me he quedado de piedra. Es como si se me hubiese removido un dogma de fe¡¡. Vale, no es un ingrediente novedoso, pero existe algo mejor, mas estudiado, testado, recomendado..., y sobre todo, existe algo mas eficaz?.
Vale, andará a la par el ácido glicólico pero para piel seca y sensible he leído por aquí que no es bueno apicar ambos, así que creo que retinol por goleada. No sé, no me aclaro.

Anónimo dijo...

Soy otra vez la de arriba. Con unas preguntas tan ridículas comprendereís por qué escribo bajo anómimo (je, je). El otorrinolaringólogo (otorrino, para los amigos)me ha dicho que los caramélos, chicles, ect, mentolados son perjudiciales para mi faringitis (seca crónica) porque aunque no lo parezca al principio acaban por resecarla aún mas. Es eso cierto?. Ya dejo sitio pa los demás.

María dijo...

Otra curiosidad, es que la palabra "estrógeno", viene del griego "oistros" que significa, tábano, impulso descontrolado.

Testosterona, proviene de la palabra "testículo", que significa, (ésto siempre me ha hecho gracia) "pequeño testigo".

Sin duda, si por algo estamos dirigidos, vigilados y gobernados, más que por fuerzas políticas o por ninguna otra cosa, es por nuestras propias hormonas.
Al fín y al cabo, en esos pequeños e inefables mensajeros, reside el secreto de la salud y la felicidad.

Ivan dijo...

Pues las mias tienen que andar locas porque no me lo explico. Os cuento a ver que os parece.

Yo soy de comer mucho pan, primero porque compramos uno moreno de pueblo que está buenisimo y segundo porque me encanta y como no engordo ni a tiros me lo puedo permitir en ese aspecto pero hace un par de semanas dejé de comer pan con las comidas (excepto con el desayuno y la merienda cuando la hago que antes era algun dia y ahora tiene que ser todos los dias) por el tema del trigo, el gluten y la inflamación a ver si poco a poco me lo iba quitando del todo. Pues bien, desde entonces tengo un hambre voraz. A todas horas. He aumentado el consumo de grasas, saturadas tambien, y proteinas. Me estoy hinchando a manteca blanca con zurrapa, aceite, carne, he pasado de un huevo cada 10 dias de media a 4 o 5 semanales... da igual. Coma lo que coma, a la hora tengo HAMBRE otra vez.

A alguien tambien le ha pasado o sabe a que se debe? O deberia pedirle a telecinco que me haga un reality??

María dijo...

jajaja... Iván, mejor pide una entrevista con Iker Jiménez.

A mí me pasó lo mismo, y no sabría darte una explicación muy científica, pero me dije a mí misma que mi cuerpo estaba pasando el mono, y así fué. Tardé unas dos semanas en restablecerme. Una cosa de la que me dí cuenta por aquel entonces, es que la manzana con canela corta de raíz los ataques de hambre. Y asada es un placer :)

diamond life dijo...

pues a mi también me pasó lo mismo cuando dejé el trigo, lo que hacía era comer algunas almendras entre horas, y ahora es todo lo contrario, aguanto perfectamente sin tener esa molesta sensación de agujero en el estómago, mucho mejor ahora!

Carmen dijo...

David te he dejado un comentario en el artículo de Arla pero quizá sea mejor hacerlo aquí. Si alguien sabe más del tema estaré muy agradecida. Que pensáis de los antidepresivos y el equilibrio hormonal? Este artículo me ha hecho pensar que sí los neurotransmisores actúan sobre el equilibrio hormonal, los antidepresivos que actúan sobre los neurotransmisores lo hacen a la vez sobre las hormonas. Y si es así que tal? Será algo bueno o nefasto para las mujeres menopausias? Gracias

Adolfo David dijo...

Los antidepresivos suelen inhibir la libido, no sé si vas por ahí

Carmen dijo...

No, no es eso lo que me preocupa. Lo que necesito saber es si actúan desequilibrando las hormonas en las mujeres con sintomas de menopausia.. Agrava o puede mejorar los síntomas?

Anónimo dijo...

Adolfo David no es médico ni psiquiatra, en menudos compromisos le meteis a veces