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jueves, 17 de diciembre de 2009

La sal no provoca hipertensión

Si crees que el sentido común es siempre buen consejero en salud y nutrición, estás equivocado. De hecho, somos víctimas de numerosos mitos y creencias erróneas por haber sido consideradas lógicas entre médicos y científicos. Un ejemplo claro de deducción errónea es la asunción común de que la causa de la elevada presión sanguínea es el consumo de sal. Desde 1920, cuando los médicos fueron capaces por primera vez de medir la presión sanguínea de sus pacientes con precisión, se ha considerado la hipertensión un factor de riesgo central en la enfermedad cardiovascular y el infarto. Y se le ha tenido asimismo como un factor relacionado con la diabetes y la obesidad.

Está perfectamente demostrado que los niveles de insulina son anormalmente elevados en las personas hipertensas, y que la hipertensión puede describirse como un estado de resistencia a la insulina. A pesar de las pistas que se establecen con estas relaciones, las autoridades sanitarias han estado insistiendo durante al menos treinta años en que debemos reducir la sal para rebajar la tensión elevada. Y parece de sentido común. Cuando consumimos sal –cloruro de sodio– nuestros cuerpos mantienen la concentración de sodio en nuestra sangre reteniendo agua junto con éste. Los riñones deberían responder entonces liberando por la orina el exceso de sal junto con agua. La mayoría de las personas aumentarían su presión sanguínea debido a la hinchazón que produce la retención de agua. Esto es en resumen la hipótesis de la sal. Su principal problema es que no ha generado una demostración empírica consistente. En 1967, Jeremiah Stamler describía la evidencia que la apoyaba como "no concluyente y contradictoria". Los posteriores estudios del National Institute of Health de Estados Unidos tampoco pudieron confirmarla de un modo indiscutible. Todo lo que se ha podido probar parece que es una reducción de unos 4 mm/Hg en la hipertensión eliminando la sal, lo que es un valor ridículo en los casos realmente problemáticos (una hipertensión severa alcanza niveles de 40 mm/Hg).

Es importante tener en cuenta que la hipertensión es una enfermedad de la civilización. Los estudios con poblaciones primitivas, como el de Cyril Donnison publicado en 1938 en Civilization and Disease, confluyen en la observación de que la hipertensión es inexistente en esas sociedades y tribus. Y es cierto que esas poblaciones no ingieren sal. Pero, ¿qué otra cosa fundamental consumen las sociedades desarrolladas pero no las primitivas? Un breve vistazo a los trabajos sobre las enfermedades de la civilización de principios del s XX, campo donde destacaron McCarrison y Price entre otros, alerta enseguida de un peligro fundamental: el consumo de azúcar, cereales refinados, almidones, harinas y todos los infinitos derivados alimentarios de los mismos. En 1860, el químico alemán Carl von Voit atribuyó por primera vez la hipertensión al consumo elevado de carbohidratos. En 1919, Francis Benedict, del Carnegie Institute de Washington, decía que las dietas ricas en carbohidratos impiden la liberación de agua. En la década de 1960, Walter Bloom explicaba en The American Journal of Clinical Nutrition cómo los carbohidratos fuerzan la retención de sodio. Es decir, en lugar de tener la presión alta por consumir sal, resulta imprescindible la presencia de una dieta rica en carbohidratos para que esto se produzca. En los 70 se demostró que los carbohidratos producían hipertensión en concreto a través de la insulina. Y es que cada vez que ingerimos hidratos de carbono, nuestro páncreas libera insulina. A mediados de los 90, el manual Joslin’s Diabetes Mellitus daba credibilidad a la hipótesis de los hidratos de carbono en la hipertensión.

Por qué los científicos involucrados en las discusiones cardiovasculares en el siglo XX ignoraron estas cuestiones relacionadas con el metabolismo y la diabetes puede deberse a que consideraban estos campos de poca conexión con el cardiovascular. Pero mucho más importante es tener en cuenta que la investigación cardiovascular dio prematuramente por sentado que el colesterol y las grasas animales eran un problema (aunque podemos decir 'el' problema), por lo que se acabó recomendando una dieta rica en carbohidratos libres de grasas. En tanto la elevada presión sanguínea es un tradicional factor de riesgo cardiovascular no podían admitir en sus esquemas que los carbohidratos, buenos según la hipótesis impuesta para el factor colesterol, fueran malos para el factor de la presión sanguínea. Así, pueden encontrarse en la literatura científica de mediados del siglo pasado respaldos a la teoría de los carbohidratos, pero que apenas aperecen en textos muy técnicos en los que ni repararon quienes debatían los problemas cardiovasculares. Tal es el caso del texto Modern Nutrition in Health and Disease de 1951, donde se habla de la retención de agua inducida por los hidratos de carbono. Sin embargo, se hacía dentro de un contexto técnico del equilibrio de electrolitos, y se le prestó casi nula atención. En 1977, George Bray explicaba en la Segunda Conferencia Internacional sobre la Obesidad: "Está bien establecido que una dieta baja en carbohidratos es seguida por la excreción de agua y que la ingesta de éstos conduce a la retención de sal y agua". Desde los 70, la ciencia ha demostrado los múltiples mecanismos por los que las dietas ricas en carbohidratos provocan hipertensión a través de la insulina alta, en particular debido a su efecto sobre el sistema nervioso gracias a los trabajos del endocrino Lewis Landsberg. Pero incluso Landsberg, centrado en estudiar las relaciones entre la obesidad, la diabetes y la insulina, ha renunciado a llevar sus conclusiones científicas al terreno de unas recomendaciones dietéticas. Y es que atacar los hidratos de carbono y defender las grasas sigue, por desgracia, estando mal visto.

21 comentarios:

Mer dijo...

Excelente artículo. Mi experiencia con pacientes hipertensos, es que la disminución de la ingesta de sal en la mayoría de los casos no reduce la tensión arterial. Está claro que no se debe generalizar, pero creo que los sanitarios no estamos haciendo bien nuestra labor (en educación sanitaria ). Nos limitamos sobre todo a controlar los síntomas con medicación.
Me siento un bicho raro cuando defiendo ante mis colegas todo lo que he aprendido aquí gracias a David y todos los amigos que como yo, queremos envejecer lo mejor posible.
Muchas gracias David, por hacernos tan fácil aprender cosas nuevas para mejorar nuestra calidad de vida.

Mer.

treintañera dijo...

LauraBCN, gracias por tu recomendacion de ayer, si, ya se que david vende el estevia en polvo blanco en su catalogo, el caso es que preferia compralo en la tienda, por aquellod e que me es incomodo recibir pedidos por correo, por ello buque en varios sitios, y me he sorprendido mucho al encontrarme con que en ningun lado lo venden en tiendas, y en una herboristería especializada de la que soy cliente habitual, me dijeron que esa estevia y la líquida estan prohibidas en España! me quedé ojiplática, puesto que no entiendo porque se prohibe la venta de un rpoducto endulzante natural. David, sabes algo de esto? a mi me extrañó muchísimo

edurne333 dijo...

Hola, me interesa muchisimisimo este articulo, toda mi familia paterna ha sufrido de hipertension (mi abuelo murio por ello), ahi esta mi padre el pobre sin comer sal (años ya y no se acostumbra) y con las pastillas, cierto es que asi, si se le ha controlado, sera como dice Mer, que no hay que generalizar y a mi padre le funciona. Pienso en su dieta, se crio en un pueblo de Avila, luego vino a la capital a vivir, pero siempre ha tenido alli su propio huerto, osea que vegetales come muchos, repollo, lechugas, puerros, tomates, patata, lombarda...., que al final son hidratos de cargono, ¿tal vez eso tambien influye negativamente David?, pan blanco tambien come, pues como el 99% de la poblacion, calculo que media barra de pan al dia mas o menos, ojala su medico se plantee nuevas opciones, si yo le digo hoy que comiendo menos hidratos de carbono igual puede ingerir algo de sal, y controlar mejor su tension, me da que no me va a creer, logico, la idea de la sal y la hipertension no puede estar mas arraigada en la poblacion.

Gracias como siempre David.
Un abrazo a todos los foreros.

Anónimo dijo...

Pues vaya. Yo soy justo lo contrario: hipotensa. Tensiones de 9/5 son habituales en mí, y suelo pillar unos "colocones" de no te menees, pues me mareo con mucha facilidad. El caso es que el médico siempre me ha dado palmadita en la espalda y me ha dicho que es un "seguro de vida", pero que para los mareos me tome "algo salado", ¡y siempre llevo un paquetito de kikos salados por si acaso!.
Otro mito derribado, pero ¿qué hacemos los hipotensos?.
Nuria

pilar dijo...

pues yo tambien soy hipotensa, y mi experiencia es que un poco de sal te sube la tensión, en caso de mareo unas aceitunas verdes me sientan de maravilla. Me como una lata entera, y como nueva.

seguro que los hidratos de carbon hacen, pero la sal, yo creo que también. La regulación de la sal se "estropea" con la edad, (hace ya tiempo que lo estudié y no recuerdo nada!!!), de hecho nadie tiene hipertensión con 20 años.

Veckia dijo...

Yo también soy hipotensa, sobre todo en verano, con el calor, y lo que me va muy bien es cuando me noto el mareito tomarme una coca cola, antes la tomaba normal, ahora zero (por lo del azúcar que, en definitiva, no sé cual será mejor),
Y sí, yo si conozco una chica de 26 años hipertensa, y no se que tipo de dieta llevará (no somos tan íntimas), pero tiene una estatura y peso normales.

M. Clara dijo...

Cuando el cuerpo es sano y funciona bien, da igual la ingesta de sal, tu TA seguirá controlada gracias a un sistema muy fino cuyo principal protagonista es el riñón.

El problema viene cuando tu riñon ya no esta tan sano como para gestionar esos volumenes de sangre. Será que en esos casos la dieta baja en sal ayuda?. Pues yo creo qie si....La sal no es la causa de la HTA, pero cuando los riñones tienen problemas en funcionar, como ocurre en muchos diabeticos, cuando menos trabajo les demos, mejor...

Sí que creo que la causa ultima de la HTA sea una alta ingesta de HHCC, con la siguiente inflamación y daño en la arterias renales.

Es como si tengo el fregadero de la cocina semi atascado, evidentemente, la solucion será desatascar la tuberia, pero si no dejo que el grifo corra a chorro, ayudaré a que desague con mas facilidad...

Anónimo dijo...

Hola TREINTAÑERA, exactamente no es que la stevia esté prohibida en España, si no que todavía no se ha aprobado su comercialización, puede parecerse pero no es lo mismo. Por lo que he leído, de momento el único país de la Unión Europea que ha aprobado la stevia como edulcorante ha sido Francia en septiembre (Journal officiel, loi JORF n°0206 du 6 septembre 2009 page 14774 texte n° 6 , el BOE francés, vaya). Lo hace por un período de 2 años antes de la EFSA ("European Food Safety Authority") dé la aprobación completa de la Unión Europea. De hecho, piensan sacar la equivalente de la Fanta ZERO (Fanta STILL en Francia) con stevia como edulcorante en el 2010.
El link: http://www.beveragedaily.com/Products/Coca-Cola-adds-stevia-to-Fanta-Still-in-France?utm_source=RSS_text_news

Saludos Ana

Anónimo dijo...

Perdonad pero juraría que he visto la stevia en la tienda Ecocentro de Madrid...
Treintañera, si estás en Madrid echa un ojo a ver o llámales y pergunta

Anónimo dijo...

no es la causa unica de hipertensión por supuesto, las sal SÍ que aumenta la tensión (soy hipotensa y lo sé), me parece muy peligroso afirmar el contrario. también causa retención de liquidos

Ivan dijo...

Yo he comprado stevia liquida en una herboristeria y no he tenido ningun problema.

Adolfo David dijo...

La sal puede aumentar la tensión en algunas personas, sin embargo en muchas con hipertensión apenas tiene impacto. El factor de los carbohidratos es mucho más consistente y parece que mayoritario. Existen bastantes estudios serios que no encontraron que la sal aumentara la hipertensión por ejemplo, otros sí. Es importante saber hasta qué punto ignoraron el factor carbohidratos estos últimos.

La recomendación habitual de la eliminación de la sal de la dieta (la sal no de mesa refinada sino la natural) sí es peligroso. La carencia de sodio puede incluso actuar como un factor de riesgo cardiovascular. La eliminación de la sal natural rica en yodo puede ser parte de la explicación de la epidemia actual de hipotiroidismo en Occidente comparado con épocas precedentes.

treintañera dijo...

Gracias ana y anónimos. Pues me extraña que no esté aprobada la comercialización de la estevia líquida. No sabía que hacía falta que se parobara algo así, ni que fuera un fármaco...Yo he encontrado la de polveo verde (asquerosa) y las pastillas blancas (como si fuera sacarina) pero lo que no he visto en tiendas es la líquida ni polvo blanco...seguiré bucando.
Si alguien tiene opinion sobre la melaza de arroz, que comente, se que lo usan en la macrobiotica como endulzante

Anónimo dijo...

Sin embargo la sal con yodo está totalmente prohibida con Hipertiroides, es más puede hasta producirlo entre otros factores, y por supuesto la eliminación de cualquier tipo de sal por la retención e hipertensión con el Hiper es más que recomendable.
Por otra parte los temido carbohidratos no son el peligro número uno en nada, mi hijo de 35 años se alimenta casi solo de ellos y está como una rosa, es culturista y os aseguro que las proteinas y la pasta más 300 gr de pan blanco etc es de lo único que se alimenta.Y sus analiticas y lo más evidente su organismo está estupendo.

pilar dijo...

M. Clara, lo has explicado a la perfección. La gente hipertensa que yo concozco tiene ya una edad, y con el sistema del riñon fastidiado, no hay otra alternativa que dejar la sal.

Tal vez no tomar muchos hidratos de carbono es más preventivo que curativo. Vamos, a mi tio de 80, diabético y con dialisis, la sal le va fatal.

Creo que decir que la sal no provoca hipertensión puede malentenderse como que personas enfermas con hipertensión pueden tomar sal. No sé, es un título atractivo, pero da pie a los malentendidos.

Adolfo David dijo...

El hipotiroidismo ha crecido a ritmos epidémicos en las últimas décadas, el hipertiroidismo no. Es la 'pequeña' diferencia, todos sabemos que el yodo está desaconsejado en el hipertiroidismo.

Los deportistas son en muchas ocasiones el peor ejemplo nutricional. ¿Qué nutrientes tiene el pan blanco? Un poco de seriedad por favor

Elena M dijo...

A ver, siguiendo el caso del anonimo padre del deportista que asegura que las analiticas de su hijo salen perfectas lo que tiene que hacer es esperar a que este tenga 50 y cuando padezca de obesidad , diabetes, hipertension o cancer entonces entendera porque la ingesta incontrolada de los carborhidratos hiperglucemico son tan perjudiciales.

El Doctor Sears comienza hablando en uno de sus libros como el creo esta dieta para escapar de su herencia genetica que le predisponia a morir de un ataque del corazon como su abuelo y su padre que murieron con 50 años.

Anónimo dijo...

Elena creo que su genetica va a hacer mucho más que un tal Sears llamado "Doctor", coma o no mucha pasta, realmente me da pena que os lo creais todo.
La mejor dieta es la que uno se encuentra bien consigo mismo y no ser tan pesimista o alarmistas como se hace ver.
Luis

Adolfo David dijo...

Luis, la abrumadora mayoría de la población mundial se encuentra claramente mal con una dieta alta en carbohidratos. Porque es como está configurada la genética humana.

Hay personas que pueden consumir muchos carbohidratos sin problemas metabólicos (una minoría), eso no prueba nada. Hay personas que pueden fumar sin desarrollar problemas de salud por ello, ¿y?

Antonio dijo...

Soy Antonio Freire, medico epecialista en Hidrología Médica, hace años estuve trabajando en un balneario que disponía de aguas con alto contenido en sodio, el balneario tenía dos fuentes para consumo de agua bebidacon difeentes contenidos de sodio, en todos mis años de experiencia en el consumo de gau con alto contenido en sodio y los datos que fuí recogiendo observe y pude comprobar que ese alto conttenido de sodio no tenía incidencia en la tensión arterial después de 2 semanas de ingesta, sino que en casos border line incluso la bajaba. Esos datos pude corroborarlos de forma interna haciendo un estudio con gente local a las que daba de bbe durante 15 días dos tipos de agua distintas con distintascantidades dde sales disueltas. Posteriormente hicimso un estudio más serio con la Universidad de La Coruña a doble ciego de forma que ni los pacientes ni los medicos sabían que agua estaban consumiendo, de lso tres grupos de agua de baja mineralización (control), mineralización media y alt amineralización, constatando los mismos resultados.La cantidad de sodio de cada agua (ingestas de 1,5 litros/dia en tres tomas) no influye en la tensión arterial.
Perdón por laextensión pero sólo quería corroborar lo acertado de este articulo. Si alguien está interesado le puedo hacer llegar la publicación de ese estudio.
Mi enhorabuena por el blog me parece fantastico.

dulkamara dijo...

Me algra encontrarte por aqui,Antonio freire ¡que pequeño es el mundo¡, saludos desde llerena. feliz navidad.