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miércoles, 9 de diciembre de 2009

La construcción del mito del colesterol y las grasas: Framingham

En 1957, Ancel Keys insistía en que "cada nueva investigación añade detalle, reduce áreas de incertidumbre y, sobre todo, provee mayor razón para creer". Obviamente para creer su hipótesis del colesterol y las grasas como causantes de la enfermedad cardiovascular. El hecho de que los hombres japoneses que vivían en Japón tenían bajo colesterol y bajo índice de ataques cardíacos mientras los hombres japoneses que vivían en California tenían elevado colesterol y elevada incidencia cardiovascular era tomado como una confirmación de tal hipótesis. Que los japoneses de California con bajo colesterol tenían más problemas cardíacos que los japoneses californianos con alto colesterol era, sin embargo, considerado irrelevante. Keys, Stamler y todos los seguidores de la hipótesis del colesterol y las grasas no tenían problema ninguno en rechazar de plano como sin valor, irrelevante o malinterpretado todo dato que contradecía sus creencias. Los estudios de los indios navajos, de los inmigrantes irlandeses a Boston, los nómadas africanos, los granjeros de la Suiza alpina o de los monjes trapistas y benedictinos sugerían claramente que el colesterol no tenía relación con la enfermedad cardiovascular. Keys, por supuesto, negaba valor a esos estudios y repetidamente remarcaba que no se podían extraer conclusiones con poblaciones tan pequeñas. En 1964, el Journal American of Medical Association reportaba que la comunidad italiana de Roseto, en Pennsylvania, consumía elevadas cantidades de grasa animal, por ejemplo cocinaban básicamente con manteca de cerdo en lugar de aceite de oliva, y tenían un "sorprendentemente bajo" nivel de problemas cardiovasculares. Por supuesto, Keys siguió aplicando su rechazo debido a lo pequeño de aquella población.

Con una población algo mayor, los propios seguidores de las tesis de Keys contra las grasas pusieron sus esperanzas en un estudio lanzado en 1950 sobre la enfermedad cardiovascular, el Framingham Heart Study, bajo la dirección inicial de Thomas Dawber. Este estudio puede considerarse como uno de los más importantes en medicina cardiovascular y a día de hoy sigue generando datos ya que nació como un estudio permanente. Framingham era una ciudad del estado de Massachusetts, elegida por ser una ciudad "razonablemente típica" de la región de Nueva Inglaterra en palabras del propio Dawber. En 1952, unos 5.100 residentes de Framingham habían sido reclutados para extensos análisis físicos y de sangre. Después eran reevaluados cada dos años. La presión sanguínea, electrocardiogramas anormales, obesidad, tabaco, antecedentes familiares..eran algunos de los factores de riesgo con que se empezó a trabajar. En octubre de 1961, se añadió el colesterol. El riesgo de enfermedad cardiovascular entre los hombres con un colesterol superior a 260 mg/dl era cinco veces superior al de los hombres con colesterol por debajo de 200 mg/dl. Éste suele considerarse como uno de los descubrimientos con mayor impacto en la medicina cardiovascular y, por supuesto, un completo espaldarazo a las teorías de Keys. Por desgracia, la realidad subsiguiente no ha gozado, parece ser, del mismo impacto en la formación de médicos. Y es que ese descubrimiento con el tiempo sufrió muy graves reveses en el mismo estudio. Conforme los hombres envejecían, era más probable la enfermedad cardiovascular con el colesterol bajo que alto. En las mujeres, la asociación de colesterol y enfermedad cardiovascular era débil por debajo de los 50 años de edad, y era inexistente a partir de los 50 años. En 1971, los propios investigadores de Framingham tuvieron que admitir que el colesterol "no tiene un valor predictivo". Como puede verse en el gráfico inferior (pulsar para ampliar; fuente de los gráficos: wholehealthsource.blogspot.com, tomado de Prevention of Coronary Heart Disease del Dr. Harumi Okuyama), respecto a la mortalidad total, entre los 50 y 80 años no hay relación que se pueda establecer con el colesterol y a partir de los 80 años el riesgo es el colesterol bajo.



Si observamos la relación del colesterol con la enfermedad cardiovascular en el gráfico inferior (pulsar para ampliar), a partir de los 47 años de edad el Framingham Heart Study no muestra que exista tal relación. Y es importante notar que es a partir de esa edad cuando es relevante la propia enfermedad cardiovascular, no tanto en personas jóvenes.



En definitiva, los datos de Framingham no apoyaban las tesis de Keys, y pasaron bastantes años hasta que esos datos obtenidos vieran la luz en una publicación científica o fueran divulgados públicamente. ¿Te imaginas por qué no se publicó? En efecto, en el estudio había muchos seguidores de Keys y no soportaban la idea de contradecir sus hipótesis permitiendo la publicación de aquellos datos. Fue en concreto George Mann quien convenció al National Institute of Health (NIH) de EEUU, que había financiado el estudio, para no publicar los resultados. Sin embargo, al final de los '60 el bioestadístico del NIH Tavia Gordon cruzó los datos del Framingham y consideró que merecían ser publicados, lo que sucedió en 1968. Entre 1957 y 1960, los investigadores del Framingham se centraron en comparar los hombres con muy alto colesterol (más de 300 mg/dl) con los que tenían colesterol bajo (menos de 170 mg/dl), con la intuición de obtener resultados bastante potentes. Cuando el estadístico Gordon comparó todos los análisis dietéticos de los hombres con muy alto colesterol y con bajo colesterol la sorpresa no se hizo esperar. Ambos grupos con extremos opuestos de colesterol estaban consumiendo cantidades poco diferenciables de grasa, tanto en la cantidad total como en el tipo de grasa. Esto provocó que se añadiera una nota en el reportaje publicado. "Hay un considerable rango de niveles de colesterol dentro del Framingham Heart Study. Algo explica esta variación individual, pero no es la dieta (tal como está medida aquí)". La clave de todo está en "tal como está medida aquí". Obcecados con el valor de la grasa consumida, los investigadores del Framingham no pararon a considerar otros factores que sí provenían de la dieta y quizás podrían arrojar luz sobre aquella supuesta paradoja.

Framingham no fue en absoluto el único estudio sobre el colesterol, la dieta y las grasas y la enfermedad cardiovascular de esas características que negaría claramente valor a la hipótesis de Keys. Los estudios de Puerto Rico, Honolulu, Michigan, Evans County, Israel o Georgia se sumarían uno tras otro a la lista de fracasos por demostrar que el colesterol y las grasas animales eran perjudiciales para el corazón. Sin embargo, Keys, Stamler o Dawber entre otros creían que todo era cuestión de tiempo. En los años '60 ya había dos bandos claramente enemigos en el terreno de la ciencia de la dieta y la nutrición a cuenta de la salud cardiovascular. La hipótesis de las grasas y la hipótesis de los carbohidratos alinearían en sus filas científicos dispuestos a refutar al contrario. Tal como Henry Blackburn ha descrito, es como si aquellos dos bandos vivieran en décadas distintas de investigación y estuvieran observando dos mundos distintos. En aquellos inicios de los años '60, el mundo observado por la hipótesis de las grasas parecía tener poca conexión con la realidad. Sin embargo, la hipótesis de los carbohidratos seguiría acumulando evidencias. Peter Ahrens había hallado en los '50 que los carbohidratos afectan a los lípidos de la sangre muy por encima de las grasas. Y fue en estos albores de los '60 cuando una investigadora y su equipo llegaron para levantar la ira de los seguidores de Keys y confirmar los descubrimientos de Ahrens. La polémica estaba servida.

13 comentarios:

Laia dijo...

Para BCN y su problema de ortografía: "aún" lleva acento cuando significa "todavía" y no lo lleva cuando puede sustituirse por "incluso".

En cuanto a los serum, he probado el Advance Night Repair y me gusta más que el Tensage; creo que me deja mejor la piel, más jugosa. ¿Puede ser?

Laia dijo...

El otro día, creo que el 7, alguien preguntaba qué hacer ante un dolor de garganta. David le aconsejaba "Bucometasana". Yo te aconsejo hacer gárgaras con "Betadine gargarismos", no es el betadine corriente amarillo, sino uno con el envase verde. Añades un chorrito a un vaso de agua y haces gárgaras; es buenísimo; me lo recomendó mi médico, es que yo tengo muchos problemas de garganta, no tengo nada, pero enseguida me duele.

Anónimo dijo...

Muy buenos tus artículos sobre nutrición. Documentados y muy bien razonados. Lamentablemente la comunidad científica, como humana que es, está sometida a las modas, los "qué dirán" y los comportamientos sectarios. Todo lo que ha pasado con el tema de grasas y carbohidratos aún no está superado. Este verano en los USA me fue imposible encontrar caramelos sin azúcar, aun en surtidos extensísimos en los que no faltaban "caramelos sin grasas" (real)... y la gente cada vez más enferma... El famoso "calentamiento global" ahora llamado "cambio climático" para ir disimulando es la repetición de esta investigación nutricional. Se ignoran datos a propósito, se falsifican series... para que de el resultado previsto. Hace poco tuve una discusión con un catedrático de la U. de Alcalá (Ruiz de Elvira) que afirmaba, con toda su cara, que si el Polo Norte se derretía los mares iban a subir no se cuantos metros, cuando cualquiera sabe que el derretirse de un cubito de hielo en el agua no eleva el nivel del agua ni una milésima... Pero mienten como bellacos porque viven de eso... Lamentable.

Pitu dijo...

Aibaaaaaaaaaaaaaa!!
Y por qué el mar vá tragando todas las costas al unísono?
"Mequedao flipá" con ésto.
¿A cuento de qué?
Un saludo a tod@s y felices pre-navidades.
(igual he cometido mil faltas de ortografía pero me dá igual, estoy bajo la influencia del flipe provocado por la No subida del nivel del mar, igual vivo en otro mundo)

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja, que fuerteeeeeeeeeeee, es alucinante. Me han saltado los ojos de la impresión y todavía los estoy buscando. Pues hala, no nos preocupemos más por el cambio climático, mira que somos tontos eh? Pitu, que si, que estamos en otro mundo! Visca el Barca!

Emma dijo...

David, de las grasas trans piensas lo mismo que de las grasas saturadas?
Y además, ¿deberíamos dejar de pensar que lo correcto es bajar los trigicéridos y el LDL y subir el HDL?

Gracias!

Anónimo dijo...

"cuando cualquiera sabe que el derretirse de un cubito de hielo en el agua no eleva el nivel del agua ni una milésima... " entonces, ¿quién es el que me está echando agua en los cubatas?
Cubitos y bellacos aparte, he encontrado este enlace a
Tratado de Nutrición, Manuel Hernández Rodríguez y col. (1999) que podría interesaros en general y que ,en particular, también hace referencia de pasada a cómo las dietas altas en carbohidratos (simples) favorecen la hipertrigliceridemia al reducir la actividad de la lipasa, sin embargo, sí señala que no son tan arterioesclerosantes porque las proteínas VLDL sintetizadas por el hígado en esas condiciones son de mayor volumen, poco densas y con poca o nula capacidad aterógena (página 1040). Saludos

Anónimo dijo...

Sin ánimo de machacar al anónimo del argumento del cubito: Porque sí podría subir el nivel del mar ten en cuenta, grosso modo, que no todo el hielo susceptible de derretirse está flotando (el caso del cubito que si se derrite no afecta al nivel del agua porque el volumen total que ocupaba el agua y el hielo continúa invariable) si no que hay hielo que no está flotando directamente sobre el agua (por ejemplo Groenlandia o los glaciares de la Patagonia).

Saludos, Ana

Adolfo David dijo...

Es importante mantener reducidos los triglicéridos y elevado el HDL. Las grsas trans son siempre malas, son una grasa artificial.

Aunque no es mi terreno la ciencia del clima y estas cosas algo he leído al respecto y tengo una opinión. La ciencia del clima no está menos ideologizada que la ciencia de la dieta. Hace 25 años proclamaban que llegaría el enfriamiento global. Es probable que en 25 años nos olvidemos de esto del calentamiento global igual que hoy no nos acordamos de lo que decían en los 70 muchos. Como en la ciencia de la dieta los discrepantes son convenientemente ignorados, pues se cuentan por cientos los cietíficos que creen que la teoría del calentamiento global es falsa. Si uno por ejemplo consulta el principal foro en español de climatología, el de meteored, donde participan físicos, estudiantes y licenciados en ambientales puede comprobarse que mayoritariamente son escépticos sobre que haya calentamiento global. Como digo, no pretendo escribir de eso, pero como en la ciencia de la dieta las verdades oficiales a veces lo que menos son es precisamente verdades.

AIRIS dijo...

¿Y en qué ocasión hablaste con el catedrático Ruiz de Elvira? ¿Alguna reunión? Da muchas charlas sobre el tema ...

AIRIS dijo...

Por cierto, ¿alguien puede comentar el nuevo libro de Sears?

edurne333 dijo...

Madre mia, ni se cuanto hace que no escribo y entrar para esto, en fins... a ver gente, el hielo tiene menor densidad que agua liquida, eso implica que una cantidad de agua la que sea ocupa mas espacio helada que liquida, asi cuando te ponen los cubatas con hielo si no bebes nada y dejas que se derrita el hielo, no solo no subira una milisima el nivel del vaso, el nivel bajará.

David, que curradas te pegas con los articulos. Estoy de acuerdo en que es tu blog y escribes lo que quieres, faltaria plus, pero a ver si hago un poco de presion sicologica para que retomes un poco mas los temas de cosmetica :-)).Saludos y como ha dicho alguien por ahi pre-feliz navidad.

Anónimo dijo...

En el Ártico sí que parece que en los últimos años el hielo desciende, pero es que en la Antártida ocurre precisamente lo contrario. Y esas oscilaciones son periódicas y naturales (todo parece indicar que tienen que ver con las manchas solares y su influjo en las corrientes marinas).
No hay más cambio climático que el natural. En la última década, la de mayor industrialismo de la Historia las temperaturas han descendido. Si el CO2 aumentara la temperatura eso no sería posible.