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martes, 2 de noviembre de 2010

El problema y conflicto de la educación médica

En diversas ocasiones he hablado de la perniciosa influencia de la industria farmacéutica sobre la formación de los futuros médicos. Recientemente el cardiólogo Dr William Davis hacía pública la carta de una estudiante de tercer curso de medicina, Theresa, donde le comentaba:


"[...] las estrategias de bienestar que incorporas en tu práctica médica son algunas de las cosas que exactamente quiero hacer con mis futuros pacientes. Personalmente, creo firmemente en estar sano comiendo de modo correcto, estando activo..Por ejemplo, no como cereales ni apenas almidones o azúcar. Por lo que me encanta el modo en que ayudas a tus pacientes cambiando sus vidas.

Como estoy segura de que fue tu experiencia, una completa valoración de la nutrición y el estilo de vida como estrategia de salud de primera línea no es algo que me enseñen en la escuela médica. Llegué con esta profunda convicción en mi corazón y mente y, ahora en mi tercer año, me siento en conflicto y pienso si seré capaz de practicar la medicina del modo que pretendía.

Lo que he llegado a entender sobre el campo de la medicina hoy en día es que la información que existe es primariamente proporcionada por la industria farmacéutica y dictada por profesionales médicos como guías de tratamientos 'basados en evidencias' y recomendaciones por organizaciones con sonoros nombres como la Asociación Americana del Corazón o la Asociación America de Cáncer. Añade a esto la presión de potenciales litigios por malas prácticas y las complejidades del  juego de reembolsos de los seguros, y me parece como si lo que finalmente obtienes es un conjunto de algoritmos de medicamentos y diagnósticos que cualquier mono míninamente entrenado podría seguir/prescribir. Incluso estando dormido. Y dichos algoritmos serían acertados/fiables si al menos no estuvieran basados en los intereses de la industria farmacéutica, la alimentaria, los conglomerados de seguros, y la agro-política.

Muchos bien intencionados médicos no hacen más que repetir como loros lo mismo, mientras sus pacientes se sienten satisfechos y bien atendidos con la prescripción de estatinas, medicamentos contra su diabetes y pastillas para la presíón sanguínea. Y lo siento, pero ¿cómo es siquiera legal que haya programas oficiales de educación en diabetes escritos por farmacéuticas? ¿Corporaciones masivas cuyos beneficios dependen de niveles descontrolados de azúcar educando a la gente en cómo controlar su glucosa en sangre?

Lo que quiero decir es, ¿cómo puedo practicar la medicina con libertad para educar a mis pacientes en la dieta y el estilo de vida para mitigar y revertir sus problemas de salud crónicos? ¿Lo puedo hacer sin tener que prescribir toda la letanía de medicamentos 'basados en evidencias'? ¿Sin sentir miedo de litigios o pérdida de credibilidad entre mis compañeros? ¿Sin tener que mentir entre dientes a mis pacientes y decirles que sigan una dieta baja en grasas y coman cereales saludables para el corazón -afirmando que está científicamente demostrado-, porque es el mejor modo para controlar su diabetes, reducir su colesterol...etc?

Quiero que mis pacientes tengan los beneficios completos de una información honesta en nutrición y estilo de vida, y fármacos y cirugía cuando sea necesario. Me siento triste porque parece que no hay hueco para este énfasis holístico en la profesión médica de hoy. ¿Existen residencias médicas que entrenan en o al menos respetan estas filosofías? ¿Existen clínicas que me permitirán practicar medicina con este énfasis o acaso existe un sesgo y prejuicio contra los médicos que no necesariamente aceptan el credo dominante?"

Lo cierto es que el cardiólogo Davis por desgracia no es el médico habitual que usted se encontraría en su consulta. El Dr Davis cree en las dietas restringidas en carbohidratos, sin gluten ni prácticamente cereales, en la optimización de la vitamina D y el consumo de aceite de pescado, o niacina para corregir niveles anormales de los lípidos en sangre. Tampoco comulga con el dogma cardiovascular del colesterol. Además, colabora científicamente con la fundación Life Extension. Cualquiera diría que me he puesto de acuerdo con él, o que es una principal influencia en mis ideas, aunque lo cierto es que cuando le conocí ya tenía yo esas mismas. 

Las mencionadas son algunas de las bases de su programa "Track Your Paque", centrado en prevenir y revertir la placa arterial. Theresa lleva 3 años estudiando Medicina, y ya ha advertido plenamente la poderosa e implacable influencia de industrias como la farmacéutica sobre la formación médica. ¿Podrá Theresa llegar a practicar la medicina tal como desea, con la fundación de terapias nutricionales y de estilo de vida como primera línea? ¿Caerán sus pacientes en las redes de las dietas libres de grasas, la fobia por el colesterol, y la habitual retahíla de fármacos para corregir problemas que podrían subsanarse con una dieta adecuada, algunos suplementos nutricionales y el estilo de vida?

8 comentarios:

Mario dijo...

Si es que el problema no es ni que en las facultades de medicina no se enseñe nutrición, ni que haya presión o no por parte de la industria farmacéutica (yo llegué hasta 5º de carrera y no ví presión de ningún tipo. Eso será alli en USA).

El problema es que el médico le dice al paciente: No le voy a prescribir fármacos. Cambie su estilo de vida y sanará de su dolencia. Y el enfermo se caga en su puta madre y se va a otro médico a que le mande los medicamentos que le van bien a su cuñao o a su mujer o que le ha recomendao el farmacéutico.

Cuantas veces habré visto, en la consulta de un internista amiguete mío, a pacientes a los que le decía: Ni un cigarrillo más. Se acabó el tabaco, ¿entendido?. Y luego, el paciente, se fuma un cigarro en la misma puerta de la clínica......

Román dijo...

La industria farmaceútica prefiere a la gente moderadamente enferma, y que se muera de alguna enfermedad crónica, antes de que se muera de vieja placidamente en la cama.

Cuanto más sabes de ciertas cosas, antes te das cuentas de que estamos rodeados de mentiras, mitos y manipulaciones interesadas.

Nuestro mundo, pese a lo que pueda parecer, no es tan avanzado. Si un extraterrestre nos estuviera mirando desde el espacio exterior seguramente que se rascaría la cabeza preguntándose qué es lo que estamos haciendo con nuestra vida y nuestro mundo.

Un saludo

Mario dijo...

Lo que quería decir (es que antes me tuve que ir) es que, por mucho que el médico esté preparado y se preocupe por el paciente (cosa rara y loable) la mayor parte de los pacientes no quieren hacer el mínimo esfuerzo por ponerse bien. Prefieren tomarse la pastillita de metformina en lugar de dejar de comer pan o hacer ejercicio.

Un 33% de la población fuma. Otro porcentaje mayor bebe alcohol y se expone al Sol sin protección y no será por falta de información. (bonito pareado).

Los que aquí entramos y nos interesamos por estos temas somos una minoría (en España). La gente prefiere no privarse de nada aunque luego se tengan que hinchar a pastillas y se mueran jóvenes y/o podríos.

Anónimo dijo...

Yo vivo en EEUU y esto da miedo. La gente toma pastillas por todo y para todo. Si decimos que la gente se medica, en EEUU se drogan (y desde edades muy tempranas). Esto es serio.

bea dijo...

Me encantan éste tipo de artículos.

Estoy bastante informada gracias a éste blog, de cuáles son los alimentos que deben ser restringidos de nuestra dieta.

Aún así no he aprendido a solucionarlo.

Por ejemplo,en el tema de desayunos a mis hijos, no se me ocurre por qué productos cambiar los cereales tipo chocapic o bagies,o galletas príncipe.
Ya es un hábito adquirido y les encantan,y a mí no me viene la inspiración de qué ofrecerles,si alguien se anima con recomendaciones le estaría agradecida.

Menos mal que el resto de comidas las hacen bien,pero me interesa quitar los malos habitos de la mañana.

Gracias a todos,y un saludo.

Eva dijo...

Al anonimo que dice que vive en Estados Unidos, yo también vivo allí y no veo a la gente drogandose, no hay que ser tan alarmista y generalizar así como así, no se en qué parte vivirás, yo en California y las cosas no son como tú dices.

Lo que sí que hay son muchísimos tipos de suplementos al alcance de todos, lo que a mi me parece bien, cada uno debe de tener el derecho de poder elegir lo que toma y lo que no.

Anónimo dijo...

Para Mario:
Las 3 cápsulas (o perlas) suman un total de 1500 mg de aceite de onagra y 27 mg de vitamina E. En cuanto a las isoflavonas de soja, no tengo ningún antecedente de cáncer de mama en el historial familiar y el contenido de un vaso de leche es más bien bajo, así que el ginecólogo (de la clínica Quirón, en Barcelona) me dio el ok.
Alicia M.

Mario dijo...

ok. Gracias Alicia.