A la hora de plantearme éste el último post de 2011, pensé en hacer un breve resumen de lo más destacado de los últimos 12 meses. Dada la cantidad de temas y artículos, creí imposible poder titular con justicia algo así como lo mejor de 2011 por mi imposibilidad para abarcarlo. Así que opté por dedicar, al final de este año y como comienzo de uno nuevo, este pequeño post a quien no puedo cada día agredecer algo que hoy sí quiero y debo hacer ya no sólo por los 365 días anteriores sino también por todos, muchos ya, que en la vida de JyB han sido. A ti que sigues fielmente JyB, que hace ya tiempo lo has hecho un sitio de referencia para todos aquéllos preocupados por la salud y belleza. Preocupados desde un punto de vista que, aunque pueda ser muy dispar dependiendo de cada lector, alberga la esperanza de conocer qué realmente funciona, qué realmente merece la pena y qué soluciones para mejorar el aspecto, la salud y el bienestar y el de su familia existen aunque no se lo hayan contado en otros sitios. Ni qué decir tiene que es de todo imposible mencionar a todos los lectores, básicamente porque el don de la adivinación por ahora al menos no lo tengo, por lo que no puedo alcanzar a saber quiénes exactamente son todos, ya más de 3.500 diarios de media entre semana, los que abren en su rutina habitual JyB. Aunque lógicamente sí tengo mayor conocimiento sobre quiénes son mis comentaristas, muchos se me escapan bajo la firma anónima, otros por lo muy esporádico de sus comentarios y de todos modos tampoco me creo capaz de citar a todos, ni siquiera a muchos de los habituales. Intentaré no obstante hacer un esfuerzo. Y agredecer, en representación de todos, por ejemplo a Unamas por ser una firme candidata con algunos otros por supuesto que cito también abajo como comentarista más fiel de JyB, lo cual significa también una de las que más ayuda a los demás, ya que el consejo y ayuda mutua entre vosotros es constante. Mario, que deambula entre el más allá y el más acá con la incorregible tarea de rebelárseme de vez en cuando cual chico díscolo por el blog. Hace no mucho, leyendo una biografía de la llamada dama de hierro, Margaret Thatcher encontré como descripción "uno de los personajes británicos más admirados a la par que odiados". No sé si Mario es Mario Thatcher, del visillo o quién en un futuro, pero no parece que con él nada resulte indiferente. No pueden faltar mis agradecimientos, recuerdo y felicitaciones de año a Cocinita o Tere, Ana Suárez, Gala, Concha, bea, Veckia, Fabiola, Dido, Natalia, Encarni, angels, Dazed, leola, Elena M, Elena JJ, Pilar y pilar (yo también me lío a veces con Pilar con mayúscula y minúscula eh) o Narizona, de quien recuerdo una batalla personal desperada con la piel mixta y poros abiertos. Respecto a Carmen, éste parece el blog sobre todos de las Carmen, aunque siempre hay sitio para todas las demás que vengan. Por supuesto Serdna, el maestro en los comentarios de las referencias ¡cuya paciencia y constancia para poner links es de elogiar! Tampoco me puedo olvidar de Héctor, que los chicos estamos en minoría (y valga para dar la bienvenida a todos los chicos nuevos que vengan).
Entre todos conseguís dar especial sentido a mi trabajo, aquí en mi blog y donde quiera que me publican, aparte de entretenido y aún más útil este espacio de JyB. Dado que encuentro en vosotros tanta amabilidad hacia mí y dicen que es de bien nacido ser agradecido, valga pues este agradecimiento público a todos y cada uno de vosotros, a vuestros mails tantas veces afectuosos y vuestra confianza con historias tan personales que a veces me contáis que valoro en cada línea y me embargan además por ello de responsabilidad.
Este año precisamente escribía la que es mi historia personal y que finalmente adquirió forma bajo Juventud y Belleza (y otros proyectos en marcha que espero os entusiasmen casi tanto como a mí) para unas personas interesadas en conocerla. Aquella historia y redacción finalizaban de la siguiente manera:
Es cierto que siempre he basado mi trabajo aportando información de salud en la honestidad y la confianza. Recomiendo lo que creo, no otras cosas, ni más ni menos (tampoco pretendo sustituir nunca el consejo experto de un médico). Si no tengo conocimiento sobre algo específico procuro sugerir posibles fuentes si tengo constancia de ellas. Pero nada de esto es especial. Mucha gente suele agradecerme ser honesto, pero en estos casos suelo responder que nadie involucrado en el amplio mundo de la salud debería dedicarse a ello si no es honesto. Y más allá del mundo de la salud, si no eres honesto con tus amigos o tus lectores, acabas perdiendo tus amigos y también tus lectores. La honestidad es muy importante en todas nuestras relaciones.
Aparte de muchos otras motivaciones y causas, hay un componente clave que marca una diferencia a la hora de hacer algo: pasión. Si eres un auténtico apasionado de tu trabajo, tienes el mejor trabajo del mundo. El dramaturgo español Jacinto Benavente decía que "si la pasión nunca llega a tu alma, ¿de qué vale la vida?". Mi trabajo es algo en lo que siempre he creído, soy un auténtico apasionado de él. Mientras tanto, ayudo a las personas a mejorar su salud y bienestar. Y debemos recordar que nada importante en la vida puede disfrutarse si no tienes salud. Por tanto, ¿qué más puedo pedir? Si honestamente puedes decir que te sientes el hombre más orgulloso de su trabajo, es que eres la persona más afortunada del mundo. Yo siento que lo soy.

























