lunes 31 de mayo de 2010

Cita del mes

"Toda mujer sabe que los carbohidratos engordan"

Reginald Passmore y Yola Swindells en el British Journal of Nutrition, 1963


Importante esta cita extraída de la revista científica British Journal of Nutrition en 1963 porque da cuenta de lo que ha cambiado en 50 años la mentalidad hacia lo que realmente engorda.

La restricción calórica como estrategia de longevidad



A simple vista, la diferencia entre los dos monos rhesus es ya evidente. Mientras uno (fotos A y B) aparece desgastado y débil, el otro (fotos C y D) parece en forma y robusto. Claro, uno es joven y el otro mayor, pensaría cualquiera. Pero no, su edad es la misma. ¿Cuál es la diferencia entonces fundamental entre ambos? El mono robusto y juvenil lleva desde 1989 una dieta restringida en calorías, mientras el otro no. 20 años después de que varios investigadores sobre el envejecimiento iniciaran este estudio en varios monos rhesus agrupados de tal modo, se publicaron los resultados generados hasta entonces. En 2009, la revista Science hizo lo propio con un título revelador de lo observado: "La restricción calórica retrasa la aparición de la enfermedad y la mortalidad en los monos rhesus". En concreto, el mono de la restricción calórica estuvo consumiendo un 30% menos de calorías que en su dieta habitual y libre. Dos décadas después, habían fallecido el 37% de los del grupo de control (dieta libre), frente al 13% de la restricción calórica. Su similitud biológica con los humanos (desarrollan diabetes y problemas metabólicos, así como cáncer y cardiovasculares), no debe olvidarse a la hora de tenerse en cuenta que prácticamente todos los marcadores de salud de los monos rhesus fueron superiores en el grupo de la restricción calórica. La enfermedad cardiovascular fue de la mitad en el grupo de calorías limitadas, y mientras el 40% de los que seguían una dieta libre desarrollaron un estado diabético o prediabético, ninguno de la dieta restringida en calorías sufrió de este problema. Éstos igualmente redujeron su grasa corporal manteniendo su masa muscular.

Sabemos que los humanos que restringen sus calorías un 20% durante al menos 2 años reducen sus niveles de glucosa y su tensión arterial significativamente ("Life extension by calorie restriction in humans" Ann N Y Acad Sci, 2007). Aunque podría parecer paradójico, se genera también más energía de forma más eficiente en las mitocondrias celulares ("Calorie restriction increases muscle mitochondrial biogenesis in healthy humans", PLoS Med. 2007).

Como ya he comentado con anterioridad, la restricción calórica adecuada en nutrientes esenciales (o calorías nutritivas), es el método más probado para aumentar la esperanza de vida así como la esperanza de salud en biología. Una dieta antiinflamatoria, rica en calorías nutritivas y carente de calorías vacías, es por definición una dieta limitada calóricamente sin pasar hambre ni privación al mantener controlada la insulina. En los últimos tiempos, además, la ciencia ha descubierto ciertas sustancias de la familia de los polifenoles que son capaces de emular en diversos aspectos importantes la restricción calórica.

sábado 29 de mayo de 2010

El Congreso de EEUU estudia limitar por ley el tiempo de exposición en las camas solares

Tal como reporta recientemente Dermatology Times, una nueva ley promovida por una congresista demócrata y uno republicano, denominada Tanning Bed Cancer Control Act, propone el establecimiento de un límite por ley aún sin determinar del tiempo que se permite a una persona exponerse a la radiación ultravioleta de una cama solar. En 2009, la OMS clasificó como carcinógenas las camas solares. Pero, ¿acaso no hay un papel saludable en las camas solares para obtener vitamina D durante los meses invernales de modo semejante a la que proporciona el Sol durante los estivales? El problema es que no todas las camas solares emiten radiación UVB, que es la que genera vitamina D. Antes de usarlas para este propósito hay que asegurarse que emite radiación UVB, y no exponerse a lámparas de alta presión UVA. Igual que ante el Sol, la actitud que debe predominar es la limitación en el tiempo y la evitación de la sobreexposición. Por desgracia, esta ley parece no saber nada sobre la vitamina D y su relación con la radiación UVB, y sólo incide sobre el potencial cancerígeno de la radiación ultravioleta. Próximamente publicaré los tiempos en minutos de exposición solar favorable sin protección a la distintas horas del día y por fototipos de piel correspondientes a la latitud mediterránea en la que se encuentra España, y que abarcan esencialmente desde abril hasta septiembre.

viernes 28 de mayo de 2010

Ácido alfa lipoico, una multitud de beneficios

Cualquiera mínimamente familiarizado con el Dr Nicholas Perricone sabe su predilección hace años por el ácido alfa lipoico. No en vano, en uno de sus libros enumera una lista de los 10 mejores suplementos a su juicio contra el envejecimiento y las arrugas. El primero es el Omega 3, el segundo el ácido alfa lipoico. En diferentes ocasiones, el Dr Perricone ha asegurado que lleva en su cartera una imagen de la estructura química de este compuesto. Probablemente el aspecto más conocido del ácido alfa lipoico es su extraordinaria capacidad antioxidante en tanto es soluble en agua y en grasa por igual, de ahí que tenga el apodo de 'antioxidante universal' y que pueda alcanzar tantos órganos y tejidos. Además, es capaz de restaurar por sí solo en el cuerpo los niveles de vitaminas C y E. El otro aspecto donde más ha destacado médicamente el ácido alfa lipoico es en los problemas metabólicos, específicamente en la regulación de los niveles de insulina y el tratamiento de problemas asociados a la diabetes; de hecho, en algunos países europeos ha estado regulado como medicamento para estos propósitos. Consecuencia de esto, el lipoico es considerado un suplemento efectivo dentro de un programa para combatir la obesidad. Pero en realidad, los beneficios del ácido alfa lipoico demostrados en estudios publicados más mucho más allá:

- Reduce el estrés oxidativo de una manera potente en el organismo (1)
- Mejora diversos marcadores involucrados en el síndrome metabólico, el cual acaba derivado en diabetes o prediabetes y/o problemas cardiovasculares (2)
- Reduce la presión sanguínea (3)
- Reduce la resistencia a la insulina (4)
- Mejora el perfil lipídico (5)
- Favorece la reducción de peso, efecto antiobesidad (6)
- Mejora la sensibilidad a la insulina (7)
- Mejora el estado de neuropatía diabética (8)
- Protege contra la formación de cataratas (9)
- Mejora la función visual en el glaucoma (10)
- Previene la muerte celular en la retina combinado con la vitamina E en la retinosis pigmentaria (11)
- Reduce el daño cerebral tras un infarto (12)
- Previene la pérdida de masa ósea, probablemente por sus efectos antiinflamatorios (13)
- Elimina metales tóxicos del cuerpo (14)
- Mejora tópicamente la textura de la piel (15)
- Reduce la frecuencia e intensidad de las migrañas (16)

A la hora de buscar un suplemento de ácido alfa lipoico es muy importante que especifique que es su forma R o activa (si no, sólo el 50% aproximadamente es su forma activa). Lo ideal y más avanzado es una forma R estabilizada con sodio, que incluso puede aumentar en humanos los niveles de lipoico hasta 30 veces más que un lipoico R puro. Siempre me he preguntado por qué el ácido alfa lipoico no es apenas empleado por médicos en problemas diabéticos o de metabolismo, pero la cuestión es ¿acaso los médicos en general prestan mucha atención a los compuestos eficaces que no son medicamentos?



(1).- "New insights on oxidative stress and diabetic complications may lead to a “causal” antioxidant therapy" Diabetes Care, mayo 2003

(2).- "α-Lipoic acid: physiologic mechanisms and indications for the treatment of metabolic syndrome", Expert Opinion on Investigational Drugs, marzo 2007

(3).- "Dietary [alpha]-lipoic acid supplementation lowers blood pressure in spontaneously hypertensive rats", Journal of hypertension, 2000

(4).- "Exercise training and the antioxidant [alpha]-lipoic acid in the treatment of insulin resistance and type 2 diabetes", Free Radical Biology and Medicine, 2006

(5).- "Effect of DL-{alpha}-Lipoic Acid on the Status of Lipid Peroxidation and Lipids in Aged Rats", Journals of Gerontology, mayo 2003

(6).- "Anti-obesity effects of α-lipoic acid mediated by suppression of hypothalamic AMP-activated protein kinase", Nature Medicine, 2004

(7).- "Improvement of insulin sensitivity in patients with type 2 diabetes mellitus after oral administration of alpha-lipoic acid" Hormones (Athens), 2006

(8).- "Oral treatment with alpha-lipoic acid improves symptomatic diabetic polyneuropathy: the SYDNEY 2 trial" Diabetes Care, 2006

(9).- "Alpha-lipoic acid prevents buthionine sulfoximine-induced cataract formation in newborn rats" Free Radic Biol Med, 1995

(10).- "Lipoic acid as a means of metabolic therapy of open-angle glaucoma" Vestn Oftalmol, 1995

(11).- "Antioxidants reduce cone cell death in a model of retinitis pigmentosa" Proc Natl Acad Sci U S A. 2006

(12).- "alpha-Lipoic acid protects against reperfusion injury following cerebral ischemia in rats" Brain Res., abril 1996

(13).- "Alpha-lipoic acid suppresses osteoclastogenesis despite increasing the receptor activator of nuclear factor kappaB ligand/osteoprotegerin ratio in human bone marrow stromal cells" J Endocrinol. 2005; "Alpha-Lipoic acid inhibits inflammatory bone resorption by suppressing prostaglandin E2 synthesis" J Immunol. 2006

(14).- "Studies on the efficacy of lipoate and dihydrolipoate in the alteration of cadmium2+ toxicity in isolated hepatocytes" Biochim Biophys Acta, 1990; "Protective role of DL-alpha-lipoic acid against mercury-induced neural lipid peroxidation" Pharmacol Res. 1999

(15).- "Randomized, placebo-controlled, double blind study on the clinical efficacy of a cream containing 5% alpha-lipoic acid related to photoageing of facial skin" British J Dermatology. 2003

(16).- "A randomized double-blind placebo-controlled trial of thioctic acid in migraine prophylaxis" Headache, 2007

jueves 27 de mayo de 2010

La profesión psiquiátrica pervertida


Aunque la medicina convencional -y farmacológica- es en muchos casos necesaria, en realidad no es siempre tan efectiva ni tan benigna como imaginamos. Hace poco aludía a un estudio que señalaba peligros de la medicina convencional que serían superiores a sus supuestos beneficios. El hecho de que menos medicina convencional a veces se traduce en una mejor salud suele encontrar ejemplo paradigmático en muchas ocasiones en la psiquiatría. Hoy, la psiquiatría se ha convertido en una extensión de los laboratorios farmacéuticos y los psiquiatras en casi indiscriminados firmantes de recetas. Un nuevo libro contra lo que se ha convertido la profesión psiquiátrica puede parecer interesante, pero si el propio autor es médico psiquiatra podemos llegar a darnos cuenta de lo muy real y cierto que es este problema. El Dr Daniel Carlat, que practica la psiquiatría en Boston, pretende no dejar indiferente a nadie con su nueva obra cuyo título podría traducirse al castellano como "Desquiciado -El problema de la Psiquiatría- Revelaciones de un doctor sobre una profesión en crisis". Carlat expone en su libro las siguientes 5 críticas centrales a sus compañeros de profesión:

1.- Nos hemos llegado a convertir en repartidores de medicamentos. Antes acostumbrábamos a escuchar a nuestros pacientes e intentar entender quiénes eran. Ahora somos doctores de 15 minutos para escribir recetas. Sólo uno de cada diez psiquiatras ofrecen terapia real a todos sus pacientes.

2.- Prescribimos medicamentos a ciegas. Las buenas noticias son que muchos de nuestros medicamentos funcionan. Las malas noticias son que no tenemos casi idea de cómo o por qué funcionan. Nuestros pacientes creen que todo es cuestión de modificar neurotransmisores. Nada está más lejos de la verdad. Prescribir un fármaco psiquiátrico es más un arte que una ciencia, con un muy amplio margen de ensayo y error.

3.- Hemos permitido ser comprados por la industria farmacéutica. En tanto no tenemos idea de cómo funcionan nuestros medicamentos, ni sabemos cómo elegir entre algunas opciones, los fabricantes han estado encantados de rellenar este vacío con su versión del "conocimiento". En efecto, yo solía hablar para Wyeth Pharmaceuticals, hasta que me di cuenta de que se me estaba pagando para acabar engañando a otros médicos.

4.- Hemos llegado a estar seducidos por máquinas de alta tecnología neuronal que o son inefectivas o sólo marginalmente efectivas. Un nuevo instrumento, el estimulador del nervio vago, publicitado como calmante para el cerebro, dice ser una cura contra la depresión. Cuesta 25.000 dólares implantarlo. El problema es que ningún estudio ha demostrado que sea mejor que pegarse un tenedor en el hombro. Y sin embargo ha sido lanzado por psiquiatras académicos y ha sido aprobado por la FDA.

5.- Rechazamos considerar soluciones. La mitad de los psiquiatras rechazan tratar a sus pacientes dentro de la cobertura de sus seguros. Gastamos millones en desplazar a otros expertos en salud mental que podrían hacer peligrar nuestro puesto profesional. El resultado es que el sistema de salud mental en EEUU ha llegado a ser una catástrofe de salud pública.

Las críticas del Dr Carlat, aunque referidas al estamento psiquiátrico, pueden ser extensibles a muchas otras partes de la medicina oficial.

miércoles 26 de mayo de 2010

Los 7 Secretos de Belleza, Salud y Longevidad del Dr Perricone: #3 Mantener nuestra estructura de soporte (ósea)


A la edad de 80 años, dos tercios de las mujeres han desarrollado osteoporosis. Tras los años inmediatamente posteriores a la menopausia, las mujeres pueden perder hasta un 3% a 5% de masa ósea cada año. Dos realidades, además, agravan esta situación en las mujeres respecto a los hombres: están dotadas de una menor masa ósea y viven más tiempo que los hombres. Durante años y aun décadas nos han estado diciendo incesantemente la importancia crucial del calcio y son innumerables las mujeres que toman suplementos de calcio para prevenir la osteoporosis y la antesala de la osteoporosis, que es llamada la osteopenia. Por un lado, creo que el calcio es uno de los nutrientes más abundantes en la dieta (cantidades importantes se encuentran en quesos, yogur, pescados grasos, brócoli y vegetales de hoja oscura, frutos secos, tofu o algas). Pero, además, hay un hecho que deben advertir quienes creen que consumiendo suplementos de calcio van a mejorar su situación ósea: el calcio por sí sólo no es de gran ayuda. Es como intentar construir casas sólo con ladrillos; sin obreros, cemento o vigas los ladrillos no construyen nada. El calcio no es muy distinto, necesita de la presencia de otros nutrientes para ser efectivo.

- Vitamina D
Si bien es cierto que asistimos desde hace pocos años a una revolución en el entendimiento de la vitamina D, su papel en la construcción ósea está, sin embargo, en la mente de la mayoría de nosotros hace mucho tiempo. De hecho, hasta hace no tanto apenas se creía relevante la vitamina D para algo más que los huesos. Pero incluso en este campo, la vitamina D ha aportado novedades que refuerzan su papel en este sentido. Pensemos por ejemplo en los estudios que han vinculado los niveles adecuados de vitamina D con una mayor fortaleza muscular. Unos músculos fuertes sirven de apoyo a los huesos y reducen los riesgos de fracturas. Es muy importante la conexión que hay entre la hormona paratiroidea, el calcio y la vitamina D. Cuando los niveles de calcio están bajos, la hormona paratiroidea empieza a ser segregada por el tiroides, lo cual eleva el calcio en sangre quitándolo de los huesos. Pero si tenemos niveles altos de vitamina D, el tiroides se inhibe en esta acción y el calcio no es retirado de los huesos.

- Vitamina K
En la naturaleza puede encontrarse en forma de vitamina K1 y vitamina K2. La forma más excitante desde el punto de vista científico es la K2, y también lo es para tus huesos, aunque lo ideal es consumir ambas. En realidad, la vitamina K2 es un excelente nutriente cardiovascular y óseo debido al mismo y maravilloso mecanismo: la vitamina K2 retira el calcio de las arterias (por tanto combate la nefasta calcificación arterial que endurece las arterias y contribuye a la arterioesclerosis y el ataque cardíaco), pero fija el calcio en coordinación con la vitamina D en los huesos. Mientras la vitamina K1 se encuentra en múltiples vegetales, la vitamina K2 se encuentra con bastante dificultad en la dieta. Cantidades modestas se encuentran en la mantequilla y la yema de huevo, mientras el alimento japonés natto es la fuente natural conocida más rica. La baja tasa de osteoporosis de las japonesas normalmente nos dicen en uno y otro anuncio publicitario que se debe a que consumen infinitas cantidades de soja. Sin embargo, yo creo que es porque consumen natto (que es un derivado fermentado de la soja, no demasiado que ver con las bebidas de soja) y grandes cantidades de ácidos grasos Omega 3.

- Omega 3
Investigadores de las universidades de Purdue e Indiana en EEUU han demostrado que las dietas con un bajo ratio Omega 6/Omega 3 están asociadas a menor pérdida de masa ósea. Mark Steifer, profesor de biología celular de la Escuela de Medicina de Indiana, cree que los efectos protectores óseos del Omega 3 están vinculados con sus propiedades antiinflamatorias.

- Magnesio
El magnesio es el mineral más abundante en el cuerpo humano, y aproximadamente el 50% de él se encuentra en nuestros huesos. De acuerdo a un estudio de Kathryn Ryder, por cada 100mg de magnesio diarios, aumenta un 2% nuestra densidad ósea. Col, coliflor, espinacas o almendras y nueces son fuentes importantes de magnesio.

- Silicio
Un estudio publicado en Muskuloeskeltal Disorders en junio de 2008 concluyó que el ácido ortosilícico estabilizado con colina aumenta el colágeno tipo I en el fémur cuando es combinado con calcio y vitamina D de un modo que estos dos nutrientes solos no consiguen.

martes 25 de mayo de 2010

Aumento del consumo de Omega 6


El gráfico superior representa el consumo de ácidos grasos poliinsaturados, que en su gran mayoría vienen a ser en forma de proinflamatorio ácido linoleico (Omega 6) en EEUU desde 1900 hasta 2005 (según los datos del Departamento de Agricultura de EEUU). Parece que con semejante panorama fue simplemente cuestión de tiempo la propagación de la epidemia cardiovascular.

lunes 24 de mayo de 2010

El milagro del aceite de pescado

¿Por qué los esquimales tienen tan poca depresión a pesar de vivir en un entorno tan hostil? ¿Por qué los japoneses padecen tan pocos problemas cardiovasculares aun teniendo elevados niveles de tabaquismo? ¿Por qué Islandia tiene una de las tasas de homicidios y trastornos bipolares más bajas y Bulgaria una de las tasas de homicidios más altas? Parecería imposible dar la misma respuesta a todas estas preguntas, y sin embargo dicha respuesta existe y se llama aceite de pescado o ácidos grasos Omega 3. Hablar de un nutriente que puede prevenir, reducir y aun revertir la arterioesclerosis, el Alzheimer, la depresión, el cáncer, la osteoporosis, la diabetes tipo II, la esclerosis múltiple, la hipertensión, la infertilidad masculina, el eccema, el acné, la degeneración macular... puede sonar increíble. Si además sus 'efectos secundarios' son que te hace más inteligente y mejora tu rendimiento físico puede sonar milagroso. Pero en los Omega 3 no hay nada milagroso, simplemente hay buena ciencia.

Decía Voltaire que muy pocos son los hombres capaces de erigirse por encima de las ideas de su tiempo. Hugh Sinclair fue sin duda uno de ellos. Todo empezó cuando Sinclair, científico del Magdalen College de Oxford, se interesó a partir de los años 40 por las ínfimas tasas de enfermedades crónicas de los esquimales, y particularmente de enfermedad cardiovascular, que ya por entonces estaba convirtiéndose en una epidemia. Pero recordemos que estábamos en una época en la que se denostaba a las grasas. Por ello, en 1956 Hugh Sinclair fue víctima de burla y ridiculización cuando publicó en la prestigiosa revista The Lancet su teoría de que el incremento en la población de casos de trombosis coronaria, leucemia y cáncer de pulmón se debía al descenso del consumo de determinados ácidos grasos esenciales. Incluso la Universidad de Oxford acabó renunciando a sus servicios. Sin embargo, Sinclair era un apasionado de su trabajo y llegó a realizar importantes expediciones y estudios con los inuit –los esquimales de las regiones árticas– que confirmaron sus teorías.

No obstante, para hablar de los Omega 3 podríamos remontarnos no unas décadas atrás, sino incluso unos cuantos miles de años atrás. En 2009, un estudio de Science apuntaba a que fue hace unos 164.000 años en Pinnacle Point, en Sudáfrica, cuando el homo sapiens empezó a manipular el fuego, gracias a las habilidades cognitivas desarrolladas. Lo fascinante es que un estudio de Nature de 2007 afirmaba que exactamente por aquel entonces y en Pinnacle Point tuvo lugar la inclusión en la dieta humana del pescado con sus ácidos grasos Omega 3. Todo se entiende cuando sabemos que el Omega 3 DHA es el principal componente estructural del cerebro.

No puede negarse que los Omega 3 se han convertido en más que una promesa en lo que algunos han venido a denominar psiconutrición, esto es, la nutrición orientada a mejorar nuestro estado psíquico. Joseph Hibbeln, psiquiatra y bioquímico, ha dedicado la mayor parte de su actividad científica a mostrar la correlación entre bajo consumo de Omega 3 y conductas violentas, depresivas o suicidas. Posiblemente su estudio más conocido fue publicado en 1998 en The Lancet, donde demostró que los países con mayor consumo de pescado padecen las tasas más bajas de depresión y a la inversa. En realidad, es abrumadora la literatura científica publicada en estos últimos 15 años sobre los beneficios psíquicos de los Omega 3. En 2006, Hibbeln y Bill Lands, el científico vivo con más experiencia en este campo, publicaron en el American Journal of Clinical Nutrition una demostración en 24 países de cómo el consumo de Omega 3 se correlaciona inversamente con la depresión, el trastorno bipolar o la mortalidad por suicidio. Hoy, la Asociación Americana de Psiquiatría recomienda al menos 1 gramo diario de Omega 3 frente a los desórdenes emocionales.

Si esto te parece sorprendente, lo cierto es que la historia de los Omega 3 va mucho, muchísimo más allá. Pensemos por un momento en la enfermedad crónica que mata a más personas en todo Occidente. En efecto, la enfermedad cardiovascular. Si quisiéramos explicar de un modo clásico y sencillo las fases previas a un ataque cardíaco hablaríamos de (1) la arterioesclerosis o estrechamiento arterial, que favorece que se formen (2) coágulos sanguíneos o trombos, que al dificultar la circulación aumentan exponencialmente el riesgo de (3) arritmias. Un medicamento cardiovascular ideal es aquél que combate la arterioesclerosis, los coágulos y las arritmias. Pero dicho 'medicamento' ya existe: son los ácidos grasos Omega 3. Un estudio de 2009 del British Journal of Clinical Nutrition estimaba que los Omega 3 pueden reducir hasta un 92% el riesgo de ataque cardíaco. Cada vez más cardiólogos reconocen que el nivel de ácidos Omega 3 en sangre es el mejor predictor de un ataque al corazón, por encima de los factores de riesgo cardíaco por antonomasia: el colesterol total, LDL, HDL, triglicéridos, homocisteína o proteína C reactiva.

La importancia crucial de los Omega 3 para la salud humana va de la mano de otro hecho fundamental: debemos reducir drásticamente el consumo de ácidos grasos Omega 6 (aceites de girasol, maíz o soja), de acción antagónica. Recomendar a la población consumir más pescado azul y suplementar aceite de pescado purificado y concentrado en Omega 3 EPA y DHA desde la infancia hasta la vejez es posiblemente la medida nutricional con un impacto más directo y positivo en nuestra salud. Incluso el Pentágono de EEUU está estudiando sus aplicaciones en el ámbito militar. Los Omega 3 son pieza clave para entender las enfermedades de la civilización, y si nos preguntamos por qué tiene tantas aplicaciones este nutriente, podríamos responder de una manera sencilla: porque es el mejor antiinflamatorio natural. Y por ello es un componente central de cualquier dieta antiinflamatoria.

Gracias a nutrientes como los Omega 3, poder dar la vuelta a las enfermedades es una realidad.

domingo 23 de mayo de 2010

El resveratrol ayuda a regular la grasa corporal

Un artículo aparecido en mayo de 2010 en el American Journal of Clinical Nutrition y firmado por investigadores de la Universidad de Ulm en Alemania reporta la habilidad del resveratrol para inhibir el crecimiento de células grasas o adipocitos en cultivos de células humanas.

Centrándose en la activación de las sirtuínas como la vía de investigación más actual sobre la emulación de la restricción calórica, los autores afirman: "Los estudios actuales demuestran que la respuesta a la restricción calórica es un proceso altamente regulado, y la Sirtuína 2 ha sido identificada como clave en este proceso molecular. [..] El resveratrol podría proteger contra la obesidad inducida por la dieta y las enfermedades metabólicas como la esteatosis hepática [síndrome de hígado graso] y resistencia a la insulina activando la Sirtuína 1, el homólogo en mamíferos de la Sirtuína 2 en la levadura".

Asimismo, este equipo comprobó que en el cultivo de células grasas humanas, el resveratrol inhibe la proliferación de preadipocitos y su diferenciación en adipocitos, que dependía de la Sirtuína 1. Además, el resveratrol demostró inhibir la formación de grasa y reducir la existente, así como reducir la secreción en los preadipocitos de citoquinas inflamatorias como la interleuquina-6 e interleuquina-8, asociadas con la obesidad.

"Nuestros hallazgos abren la nueva perspectiva de que los mecanismos intracelulares inducidos por el resveratrol podrían ser una estrategia para la prevención o tratamiento de los efectos adversos metabólicos y endocrinos asociados con la obesidad"

sábado 22 de mayo de 2010

A vueltas con los ejercicios faciales: su no aprobación por la Dermatología

Lógicas o presunciones aparte, como en casi todos los temas, mi principal referencia a la hora de abordar un tema es la ciencia publicada. Si tomamos la postura oficial de la más importante, grande e influyente asociación de Dermatología en el mundo, la Academia Americana de Dermatología con más de 16.000 miembros y que representa a la práctica totalidad de médicos dermatólogos en EEUU, su posicionamiento contra los ejercicios faciales es claro y sin ambigüedad. Cuando se refiere a las causas del envejecimiento facial, la AAD afirma:

Si haces ejercicios faciales para mantener una apariencia juvenil, es hora de parar. Los movimientos faciales repetitivos en realidad conducen a líneas de expresión y arrugas. Cada vez que usas un músculo facial, se forma un surco bajo la superficie cutánea, que es por lo que vemos líneas con cada expresión facial. En tanto la piel envejece y pierde su elasticidad, la piel va dejando de volver a un estado libre de líneas de expresión, y esos surcos se acaban grabando de modo permanente sobre el rostro en forma de líneas y arrugas.

La dermatóloga Dra Wilma Bergfeld, primera mujer presidenta de la Academia Americana de Dermatología y actual jefe de investigación del Departamento de Dermatología de la Clínica de Cleveland abre la posibilidad de alguna eficacia, aunque es escéptica: "Aunque no recomiendo ejercicios faciales, creo que podrían funcionar en algunas situaciones controladas. Sin embargo, nunca haría algo que mueve la piel facial, especialmente en tanto envejece, o sobremanipula la piel, porque esto crearía más arrugas e incrementaría la pérdida de elasticidad de la piel."

El dermatólogo británico Dr Nicholas Lowe, autor de "The Wrinkle Revolution" (se traduciría por "La revolución de la arruga") y su "Away with Wrinkles" (se traduciría por "Fuera Arrugas") con traducción al francés y al alemán, mantiene lo siguiente en este último libro:

La creencia común de que los músculos faciales deberían ser tonificados y ejercitados para retrasar el envejecimiento no es más que un mito de los medios de comunicación y la industria de belleza. En realidad, para la mayor parte del rosto justo lo contrario es lo cierto, y ejercitar los músculos de la parte alta del rostro incrementando la acción muscular en esta área puede conducir a un significativo incremento de líneas alrededor de los ojos, la frente y alrededor de la boca. Podría darse el caso de ayudar contra alguna flacidez en la mandíbula y el cuello con ejercicios apropiados.

El cirujano plástico y experto en rinoplastia, cirugía láser y de párpados y rejuvenecimiento facial Dr Sam Naficy, considerado uno de los mejores de Seattle por sus compañeros de profesión y graduado en la Universidad de Washington con los "Más altos honores en Medicina" asegura lo siguiente cuando se le pregunta por alguna posible utilidad de los ejercicios faciales: "Como con cualquier ejercicio, fortalecer esos músculos [los faciales] será algo aparente, sin embargo en conjunto los ejercicios faciales no tienen resultados probados cuando se trata de mejorar la flacidez en esas regiones."

El Dr Neal Schultz, uno de los más prestigiosos dermatólogos de Nueva York, asegura que los ejercicios faciales son una total equivocación, ya que erróneamente asociamos los beneficios del ejercicio físico en la musculatura del resto del cuerpo con supuestos semejantes beneficios cuando lo trasladamos a los músculos faciales. Cuando ejercitamos la musculatura facial, estamos estirando las fibras cutáneas, las cuales sorportan un número limitado de estiramientos a lo largo de la vida. Cuanto más las estiremos, más adelantaremos el envejecimiento cutáneo. Al final, estaríamos animando a una prematura flacidez en lugar de prevenirla.



El punto de vista del Dr Schultz es totalmente reconocido en la ciencia dermatológica. Un estudio aparecido en 1989 en el American Journal of Pathology y titulado "A Hypothetical Explanation for the Aging of Skin: Chronologic Alteration of the 3 Dimensional Arrangement of Collagen and Elastic Fibers in Connective Tissue" confirmó que el repetitivo estiramiento de las fibras elásticas acaba deteriorándolas. Piensa simplemente en el elástico de tu ropa interior, el excesivo estiramiento con el tiempo acaba convirtiéndolo en inservible y la prenda pierde su capacidad de sujeción. No es muy distinto a lo que sucede en el rostro a lo largo de los años.

Citando a los Dr Oz y Mehmet en su libro "You Being Beautiful", explican la formación de una arruga del siguiente modo: "En tanto la piel está adherida a los músculos que permanecen bajo ella, tu piel se pliega cuando los músculos se mueven. A lo largo del tiempo, esto crea un surco. Es como una fractura de estrés -la constante flexión de la piel sobre el músculo subyacente crea inflamación y el colágeno acaba deteriorado. La piel joven se estira y retrocede sobre el músculo, pero la piel fina y envejecida pierde esta habilidad. Como un trozo sobredoblado de cartón, eventualmente se rompe. En la medida en que envejecemos, las conexiones entre la piel y el tejido conectivo se pierden, que es lo que causa flacidez cutánea. Cuando esto ocurre, la gravedad gana y la flacidez colabora a la formación de arrugas."

Precisamente, ¿por qué es efectivo el botox? Porque inmoviliza los músculos. El botox acumula cientos de estudios favorables publicados. A la hora de defender los ejercicios faciales, al menos habría que presentar alguna evidencia publicada en lugar de descansar meramente en anécdotas personales. El gran y auténtico problema es que parece imposible encontrar un solo estudio científico revisado y publicado que respalde la efectividad del ejercicio facial para estos propósitos (¿porque no existe?). Y aunque es cierto que hay médicos partidarios de los ejercicios faciales para mejorar el aspecto facial, son mayoría los que piensan lo opuesto. En este caso, a la hora de decantarse libremente por el ejercicio facial habrá que asumir ser un conejillo de indias de un experimento no demostrado y con una muy fuerte oposición en la profesión dermatológica.

viernes 21 de mayo de 2010

Ríete de los ejercicios faciales


Adoramos el ejercicio. Pero, ¿el ejercicio para la cara? Es una idea que aún perdura. Pero ejercitar los músculos faciales es un modo seguro de aumentar tus arrugas. Los músculos faciales nos aportan expresiones faciales. Y el movimiento repetitivo de la piel, a lo largo de los años, combinado con el natural deterioro del colágeno y la elastina de la dermis hace quebrar la piel, causando arrugas. El botox es lo contrario del ejercicio, paraliza los músculos y reduce las arrugas.

Pág 32 "You Being Beautiful", de los doctores Roizen y Oz



Precisamente a este propósito Paula Begoun, que está de parte de los estudios publicados (no hay estudios científicos sobre los beneficios para la flacidez o arrugas del ejercicio facial), tuvo que soportar la lógica crítica de Carole Maggio, cuyo libro sobre ejercicios faciales ha sido y es todo un éxito de ventas. Pero ni la flacidez ni las arrugas están causadas por exactamente la falta de tono muscular, sino por:

- Deterioro de colágeno y elastina

- Pérdida de masa ósea

- Deterioro hormonal

- Gravedad

- Pérdida de ligamentos faciales

- Daño solar

- Genética

- Repetitivos movimientos

Y como muy bien dicen los doctores Oz y Roizen, el botox funciona porque evita los movimientos de la musculatura facial. El mejor ejercicio facial es reírse de los ejercicios faciales, y olvidarse de ellos. No es que no hagan nada, el problema es que pueden hacer más mal que bien.

jueves 20 de mayo de 2010

¿Necesitamos suplementos nutricionales?

Si consumiéramos alimentos frescos, naturales, salvajes y de cultivo orgánico, locales en lugar de ser transportados miles de kilómetros y conservados durante largos trayectos, además de cultivados en suelos fértiles llenos de minerales o en mares puros libres de contaminación, si hiciéramos vida al aire libre, respirásemos aire sin polución, durmiéramos siempre ocho horas, bebiéramos agua natural, hiciéramos ejercicio físico rutinario y nos mantuviéramos al margen de diversas toxinas ambientales, lo más probable es que no necesitaríamos suplementos. Y aún así habría excepciones que hacer. Sin embargo, creo que no he definido a prácticamente nadie en el mundo de hoy. Son muchos, diría que la mayoría, los que no entienden la importancia de vitaminas, minerales o ácidos grasos esenciales. Incluso, por desgracia, siguen siendo muchos los médicos que no comprenden hasta qué punto tales nutrientes juegan un rol fundamental en la salud.

Uno de los puntos centrales de este desconocimiento es el no saber distinguir entre niveles mínimos y niveles óptimos. Por ejemplo, si sólo nos preocupáramos de tomar la cantidad de vitamina C que evita el escorbuto, en realidad no nos tendríamos que preocupar por la vitamina C en nuestra dieta. Si sólo queremos evitar el raquitismo, con 'un poco' de vitamina D tendríamos más que suficiente. El problema es que muchas personas y aun médicos entienden de vitaminas o minerales en términos de cantidades mínimas para evitar enfermedades de deficiencia. Pero, ¿qué es lo ideal, pensar en cantidades mínimas o en cantidades óptimas?

A la hora de hablar de suplementos nutricionales y alimentación, hay un hecho que se nos pasa por alto: ¿Por qué existen tantos alimentos fortificados o enriquecidos? Porque, para empezar, los alimentos de hoy son alimentos empobrecidos debido a la pauperización de los suelos, al uso masivo de calorías vacías o sin micronutrientes -vitaminas y minerales-, o procesos industriales que desnaturalizan y desvirtúan a ciertos alimentos. Incluso hoy, en el país por excelencia de los alimentos enriquecidos, EEUU, un 92% es deficiente en una o más vitamina, y esto no significa que 9 de cada 10 no tengan al menos una vitamina en niveles óptimos, sino que ni siquieran alcanzan los niveles mínimos para evitar una enfermedad por deficiencia. Un estudio con norteamericanos publicado en el American Journal of Public Health, halló que el 6% eran severamente deficientes en vitamina C y un 30% estaban al borde de la deficiencia. Los niños con sobrepeso y obesidad, sobrealimentados y con problemas cognitivos suelen tener deficiencia de vitamina D. Aunque parezca paradójico, la obesidad suele ir de la mano de la malnutrición. Una encuesta del Departamento de Agricultura de EEUU del año 2004 halló que el 70% de americanos no obtiene suficiente vitamina E, un 37% vitamina C, y casi un 75% suficiente zinc.

Pensemos en el uso masivo de pesticidas sobre cultivos, que hace que las plantas no necesiten enfrentarse al medio, lo cual reduce muchos de sus fitonutrientes (recordemos que fitonutrientes como por ejemplo el resveratrol son un mecanismo de defensa de las plantas). Y eso por no hablar de los animales que viven enjaulados o estabulados, comiendo los productos agrícolas empobrecidos, o la alimentación masiva en cereales que reciben y a la que muchos de ellos no están acostumbrados ni genéticamente adaptados, y es aquí donde entra el uso de determinados antibióticos para evitar que los sistemas digestivos de algunos animales estallen. Para complicar todo esto, vivimos en entornos altamente polucionados y sometemos a nuestro cuerpo a profundo estrés psíquico. Al final, acabamos oxidados e inflamados, lo cual acrecienta las necesidades 'naturales' de nuestros cuerpos.

La investigación acerca de la necesidad de suplementar determinados nutrientes es abrumadora e incontrovertida ("A role for supplements in optimizing health: the metabolic tune-up", Arch. Bioch. Biophys., 2004). Cuestión muy distinta es el debate sobre la dosis específicas, aparte de que obviamente los suplementos nutricionales no son píldoras mágicas de eterna juventud ni suplen la importancia de una dieta adecuada, además de muchos otros factores no nutricionales que influyen sobre la salud humana. La relevancia de los ácidos grasos antiinflamatorios, esto es, los Omega 3 o aceite de pescado, es ineludible. Desde hace unos 3 a 4 años ha estado creciendo la conciencia clínica y general sobre la vitamina D, aunque sin embargo continuamente se publica en revistas científicas el bajo estatus nutricional en términos de muchas vitaminas y minerales entre la población, desde el zinc hasta el magnesio. Igualmente es muy importante obtener suplementos de alta calidad. Del mismo modo que hay alimentos mejores y peores, hay suplementos que acaban siendo una pérdida de dinero. No necesitamos ingredientes de relleno, ni invetir dinero en cantidades mínimas o bajas de principios activos, ni principios diluidos hasta un punto que comprometen su eficacia (aceite de hígado de bacalao en lugar de un concentrado de Omega 3), ni activos anticuados (Q10 ubiquinona en lugar de ubiquinol), de eficacia o biodisponibilidad general inferior (vitamina D2 en lugar de D3), ni fórmulas que no están actualizadas con los estudios científicos (multivitamínicos con sólo 200 a 400 UI de vitamina D, o excesivo retinol).

La verdadera revolución no es ya el día que la medicina pase de sólo tratar la enfermedad a predicar su prevención (para lo cual se precisa de una visión holística e integral de la persona), sino el día que se vuelque en promover la salud óptima.

miércoles 19 de mayo de 2010

Omega 3 EPA, efectivo dentro de una terapia contra la depresión profunda

El pescado es desde siempre considerado un alimento para el cerebro. Pero si el Omega 3 DHA es el ácido graso crítico para el desarrollo intelectual y el aprendizaje, es por el contrario el Omega 3 EPA el que parece fundamental para entender los efectos antidepresivos del Omega 3. Científicos de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, revisaron 28 estudios publicados randomizados (donde los pacientes son distribuidor al azar) y con grupo placebo. Es importante reseñar también que todos los estudios recopilados por Cambridge emplearon suplementos de aceite de pescado o bien el fármaco Omacor como fuente de Omega 3. Los resultados, que se publicaron en el Journal of the American College of Nutrition en 2009, fueron que el Omega 3 es más efectivo cuando:

- Trata la depresión profunda en lugar de la depresión leve (posiblemente puede entenderse en tanto en la depresión profunda puede haber más margen de mejoría, pero no deja de ser un resultado más que reseñable)

- Los suplementos de Omega 3 se emplearon dentro de una terapia y con otros tratamientos en lugar de emplearse solos

- Trata la depresión existente, no tanto cuando se trata de prevenirla

Probablemente lo más importante de esta revisión de estudios es que se hallaron claros efectos antidepresivos en el Omega 3 EPA, pero apenas se manifestó este efecto con el Omega 3 DHA.

- "EPA but not DHA appears to be responsible for the efficacy of omega-3 long chain polyunsaturated fatty acid supplementation in depression: evidence from a meta-analysis of randomized controlled trials" J Am Coll Nutr., 2009

martes 18 de mayo de 2010

Cuando la medicina convencional es un riesgo para la salud

Si algo de medicina convencional es bueno, más es mejor, ¿cierto? Por desgracia, no es muchas veces el caso. Por ejemplo, en EEUU los estándares de salud no son mejores donde hay mayor acceso al sistema sanitario, y en ocasiones dichos estándares de salud son peores en las zonas donde es mayor el uso del sistema sanitario. Así comienza un reciente editorial del Archives of Internal Medicine, titulado "Menos es más" refiriéndose a que a veces menos medicina convencional significa más salud ("Less is More: how less health care can result in better health" Archives of Internal Medicine, 2010). El punto central de dicha idea es que los fármacos, la imagen médica (pensemos en la radiografía, tomografía, endoscopia, escáner y demás procedimientos para obtener imágenes del cuerpo), la cirugía e incluso algunas medidas preventivas en medicina convencional acarrean no pocas veces más riesgos y perjuicios que beneficios. En concreto, los autores citan los siguientes casos en los que la medicina convencional conlleva más riesgos innecesarios y perjuicios que beneficios para el paciente:

- El uso de antidepresivos en casos de depresión leve, en los que su efectividad es mínima, y además acarrean múltiples -y muchas veces bastante serios- efectos secundarios (me gustará hablar en otra ocasión del auténtico negocio al mejor postor de la industria farmacéutica en que se ha acabado convirtiendo la psiquiatría; de hecho, la psiquiatría es probablemente el campo de la medicina que más crudamente ejemplifica los desastrosos y poderosos influjos de las farmacéuticas).

- La realización de mamografías en mujeres jóvenes ("The benefits and harms of mammography screening: understanding the trade-offs" JAMA, 2010)

- El uso recurrente del escáner para ver la progresión de piedras en el riñón, que acaba induciendo alto riesgo de cáncer por la radiación.

- El uso constante e inadecuado de los inhibidores de la bomba de protones. Exactamente, aquí se ubica el famoso Omeprazol contra la acidez gástrica. Y cualquiera mínimamente conocedor del mismo sabe que este medicamento tiene una gran fama de seguro incluso a largo plazo. Sin embargo, estos fármacos acaban aumentando el riesgo de fracturas e infección de Clostridium difficile. Mientras es un fármaco que debe ser empleado por pacientes con úlcera, la mala práctica médica lo recomienda para disepsias no ulcerosas. Y además, pueden conseguirse sin receta médica y lo usan millones de personas por cuenta propia. ("Failing the acid test: benefits of proton pump inhibitors may not justify the risks for many users" Arch Intern Med. 2010)

- Artroscopia de rodilla, que es una cirugía, empleada en pacientes con osteoartritis ha demostrado ser más perjudicial que beneficiosa. ("A controlled trial of arthroscopic surgery for osteoarthritis of the knee", N Engl J Med. 2002).

Pero, ¿por qué estas malas prácticas médicas y, sobre todo, de un modo tan extendido? Los autores dan las siguientes razones:

- Los sistemas de pago o remuneración de algunos médicos que premian o remuneran por cada procedimiento, no por hablar con el paciente. Por tanto, existen incentivos para aplicar procedimientos o tratamientos al paciente antes que no hacerlo.

- La idea de los pacientes de que siempre es mejor obtener algún tratamiento de la medicina convencional antes que no tenerlo.

- La fascinación por las tecnologías médicas por parte de médicos y pacientes.

- La facilidad y rapidez con que se escribe una receta o se da un tratamiento, frente a lo complejo de convencer al paciente de que en su caso sería mejor no ser tratado al menos según los parámetros de ese especialista.

- El problema de empezar experimentando nuevas tecnologías médicas en pacientes de bajo riesgo que posiblemente no necesiten ese procedimiento o tratamiento o incluso les perjudique, antes que comenzar a usarlo en pacientes de alto riesgo.

Lo mejor de todo es que Archives of Internal Medicine promete iniciar aquí una serie de artículos donde seguir demostrando que en muchos casos la medicina convencional ofrece tratamientos que son incluso peor que la enfermedad. Y lo cierto es que es un tema donde esta revista encontrará bastante para escribir.

lunes 17 de mayo de 2010

Tu biblioteca del Omega 3

¿Quieres saber por qué el Omega 3 ha revolucionado el mundo científico en los últimos al menos 20 años? ¿O cómo múltiples órganos, como el cerebro, el corazón, la próstata, el hígado, los ojos, la piel, los pulmones o los riñones se benefician de su consumo? Omega Research es un excelente compendio de referencias de estudios seleccionados sobre el Omega 3, tanto para los consumidores como para los médicos que aún no se han acercado a conocer los miles de estudios publicados sobre este nutriente en prácticamente todas las revistas científicas relevantes sobre salud humana. En tanto el pescado es fuente de vitamina D, también puedes encontrar estudios sobre este nutriente que tanto impacto está teniendo en los últimos años. Aunque hay un apartado en español, la información que contiene en este idioma es ínfima. Quizás más sorprendente para los menos conocedores de la historia del aceite de pescado, es que aquí hay meramente una selección reducida de los como he dicho miles de estudios publicados sobre el Omega 3 en los últimos más de 30 años.


- Omega 3 y desarrollo infantil (aprendizaje, inteligencia, autismo, desarrollo visual, atención)

-Omega 3 y problemas femeninos y de reproducción (pubertad, embarazo, lactancia, menopausia)



- Omega 3 y problemas mentales y neuronales (comportamiento y personalidad, depresión y estado de ánimo, equilibrio mental)

- Omega 3 y diferentes órganos (sangre, huesos, corazón, cerebro, pecho, colon, ojos, riñones, hígado, pulmones, próstata, piel)


- Omega 3 y vida saludable (peso corporal, prevención de enfermedad, ejercicio físico, envejecimiento saludable, estrés, recomendaciones equilibrio Omega 3/Omega 6)


En este mundo de especialización extrema y en medicina tan fuertemente orientado a la farmacología no pocas veces, siguen siendo aún demasiados los médicos ignorantes por completo sobre la revolución clínica y científica que han supuesto los Omega 3. Cuando me encuentro con algún lector preocupado porque su médico no tiene conocimiento sobre este campo, Omega Research es la primera referencia que doy para ese médico. Aunque obviamente esto no sería necesario ante una diligente inspección, por ejemplo, de una biblioteca universal en estudios médicos publicados como PubMed por parte del médico. En el momento que acabo de escribir estas líneas, el 17 de mayo de 2010, en PubMed aparecen 34.062 estudios publicados en revistas científicas que atiendan a la búsqueda de "Omega", y 21.259 que atiendan a la búsqueda de "Omega 3".

Incluso si tomamos la cifra inferior de las dos, los estudios publicados que atienden a la búsqueda de "Omega 3" en revistas científicas, si comentásemos un estudio científico diferente cada día, necesitaríamos nada menos que 58 años y medio para haber comentado sólo todos los estudios publicados hasta el día de hoy, puesto que para cuando hayamos acabado necesitaríamos más que probablemente los días de más de un siglo entero para comentar todo lo que ha aparecido publicado sobre el Omega 3 en dichos 58 años.

Negar hoy los beneficios terapéuticos del Omega 3 es como querer negar que el Sol sale por la mañana, o en astrofísica que el período orbital sideral de la Tierra son 365'2564 días, o en geometría que dados dos puntos se puede trazar una y solo una recta para unirlos.

sábado 15 de mayo de 2010

Los ciudadanos fuerzan la no aprobación del impuesto sobre suplementos en Vermont

Vermont es uno de los estados más al Nordeste de EEUU, así como uno de los feudos electorales del Partido Demócrata. El pasado mes de marzo, el Parlamento de Vermont aprobó una serie de enmiendas fiscales entre las que se preveía un impuesto del 6% sobre suplementos. Recordemos que en países como EEUU, Australia o Nueva Zelanda el consumo de suplementos nutricionales es algo muy común y extendido. Pero para la entrada en vigor de dichas enmiendas entre las que se encontraba este "vitamin tax" se precisaba el voto favorable del State Senate Finance Committee. La movilización ciudadana no se hizo esperar y múltiples organizaciones iniciaron una rápida campaña para derrotar esta agresión a la libertad y salud de los consumidores. La representante del Consejo de Personas Mayores de Vermont, Dolly Fleming, aseguró que "gravar los suplementos nutricionales va en contra de una buena política de salud pública". El director de comunicación de Planificación Familiar del estado de Nueva Inglaterra afirmó que "un impuesto sobre suplementos es un paso atrás en hacer más costeable el sistema sanitario". Un miembro de la comisión fiscal que debía aprobar finalmente esta enmienda reconoció que no tenía sentido gravar suplementos, algunos de los cuales son empleados por pacientes con cáncer. Finalmente, la movilización ciudadana dio sus frutos y hasta el propio gobernador de Vermont se acabó uniendo a los oponentes a esta enmienda. Con semejante panorama, y como parecía previsible, los ciudadanos acabaron derrotando a los poderes públicos en una nueva intención de saqueo y abuso contra los consumidores. Una victoria que celebrar para la libertad y la salud.

viernes 14 de mayo de 2010

En desacuerdo con la Dra Baumann

La Dra Leslie Baumann es una de los nombres más célebres en la dermatología norteamericana de hoy. Suya es la categorización de los tipos de piel en 16 distintos, tal como predica en su obra "Skin Type Solution". Podría decirse que es una de sus teorías o propuestas más distintivas y que más promulga. Siempre es interesante todo lo que escribe y publica esta dermatóloga -con bastantes artículos en revistas científicas-, pero en esta ocasión no puedo estar de acuerdo completamente con ella. En uno de sus últimos artículos de su blog habla de lo que considera su actual régimen cosmético anti-edad recomendado. Es el siguiente con mis comentarios:

- Vivité Exfoliating Cleanser: No es que sea un limpiador malo, pero por qué emplear glicólico sobre la piel unos segundos en lugar de una loción o crema que lo mantenga sobre la piel. Si este comentario es imprescindible en el caso del ácido salicílico (que precisa más que minutos para actuar), aunque el glicólico puede ejercer beneficios en un tiempo breve, lo ideal es en un producto que no se retire tan rápidamente como un limpiador. Lo mejorable no es lo ideal.

- IS Clinical ProHeal Serum Advance Plus: Como bien dice la dermatóloga, es un suero con gran poder antioxidante (la mayoría de sus ingredientes son de hecho antioxidantes). Pero cuando el cuarto ingrediente es alcohol es cuestionable que la recomendación para pieles sensibles sea adecuada, incluso más que la propia marca lo recomiende para pieles ¡con rosácea! (¿?). Y aunque no tuviera alcohol, un suero con tanto ácido ascórbico no me parece recomendable tampoco para una piel con rosácea.

- La Roche Posay Anthelios 60: En los solares tenemos la suerte de estar en Europa, y su equivalente europeo Anthelios SPF 50 incluye al menos también Mexoryl XL contra los UVA largos y cortos, sin aprobación aún en EEUU. No obstante, me parece una recomendación exagerada para el invierno, pues nadie en enero recibe tanta radiación solar, por lo que podríamos ahorrarnos tanto filtro químico (dado que se trata de un solar de filtros químicos) en esta época.

Por la noche recomienda usar retinoides, completamente de acuerdo. Por último, referente al suero, afirma que no puede encontrar un suero efectivo antiedad y barato, y acepta cualquier sugerencia al respecto. Al menos conozco uno sin duda barato y con concentración importante de ingredientes eficaces, así que mi 'sugerencia' se la he enviado.

jueves 13 de mayo de 2010

La NASA confirma en astronautas los beneficios óseos del Omega 3

El creciente envejecimiento de la población supone un aumento en el número de personas que se enfrentan al debilitamiento óseo. El calcio y la vitamina D son esenciales para unos huesos fuertes, sin embargo otros factores nutricionales siguen ampliamente ignorados, como la vitamina K y el Omega 3. Un estudio publicado en el Journal of Bone and Mineral Research en octubre de 2009 relacionó el consumo de ácidos grasos Omega 3 en astronautas con una mayor densidad ósea. A partir de las muestras de sangre, datos de fortaleza ósea y cuestionarios alimentarios de 10 astronautas -7 varones y 3 mujeres- que pasaron entre 12 y 16 días en el Space Shuttle, el bioquímico nutricional Dr Zwart relacionó el consumo de Omega 3 con la prevención de pérdida de masa ósea durante un período de ingravidez debido a la acción inhibitoria de los Omega 3 sobre el factor inflamatorio NF-kappaB. El equipo investigador mostró también en los comentarios en el estudio su entuasiasmo por los esperanzadores resultados de los ácidos grasos Omega 3 contra el cáncer inducido por la radiación a que están sometidos los astronautas durante los vuelos espaciales.

Obviamente, todos estos beneficios son idénticos para quienes residimos de manera constante en la Tierra. El Pentágono americano lleva tiempo estudiando las aplicaciones militares del Omega 3, a lo que se suma también la NASA en sus usos para tripulantes y pasajeros aeroespaciales. ¿Quién puede negar los beneficios del Omega 3? Ciego es quien no quiere ver. En tal caso -los problemas visuales-, es más que posible que también el aceite de pescado te ayude.

- "Capacity of Omega-3 Fatty Acids or Eicosapentaenoic Acid to Counteract Weightlessness-Induced Bone Loss by Inhibiting NF-kappaB Activation: From Cells to Bed Rest to Astronauts", J Bone Miner Res, 2009

miércoles 12 de mayo de 2010

Foro Juventud y Belleza


Aunque hace unas 3 o 4 semanas anuncié el nuevo Foro Juventud y Belleza, debido a problemas técnicos que afectaban a su correcto funcionamiento, suspendí temporalmente el anuncio del foro en el blog. No en vano, más de 100 personas se registaron en su mayoría durante aquellas horas, por lo que en este tiempo puede decirse que el foro ha estado en un 'modo de pruebas'. Resueltos, eso espero, aquellos problemas iniciales, he aquí el foro Juventud y Belleza. Los comentarios a hilos o temas abiertos son instantáneos, pero la apertura de hilos o temas nuevos queda sujeto a moderación por defecto no modificable en el sistema. Los siguientes artículos serán sobre cosmética y sobre un estudio del Omega 3 bastante peculiar.

martes 11 de mayo de 2010

Omega 3: Dar la vuelta a las enfermedades


Si algo hemos aprendido durante los últimos años en salud y nutrición son los beneficios de los ácidos grasos Omega 3 de cadena larga, esto es, los que se encuentran en los productos marinos, en particular el EPA y DHA. Los libros publicados en relación con este nutriente en los últimos años son numerosos, y esto por no hablar de los casi infinitos estudios científicos. Por desgracia para mi público hispanohablante, la mayoría de estos libros están en inglés. En este sentido es doblemente interesante la obra publicada por José María Guillén Lladó a finales de 2009: "Omega 3: La salud inmediata. -Dar la vuelta a las enfermedades-". Lo cierto es que no puedo dar una opinión completa del libro en tanto no lo he leído ni conseguido aún, pero por lo encontrado en reseñas trata de abordar las causas de la enfermedad crónica a través, parece ser, de la conexión inflamatoria; o de los llamados eicosanoides pro y antiinflamatorios descubiertos en 1980 y popularizados como nadie más por el Dr Barry Sears. El libro comienza distinguiendo los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, y hablando del problema del desequilibrio entre los mismos en la población actual. Acerca del poder terapéutico de los Omega 3, casi toda la obra trata por capítulos de enfermedades específicas: el cáncer, la diabetes tipo II, la degeneración macular, la artritis reumatoide, la dermatitis, trastorno bipolar... En resumen, creo que es muy probablemente la mejor obra en español sobre los ácidos grasos Omega 3 junto con "En la Zona con Omega 3" de Barry Sears, y una lectura obligada para todos los interesados en profundizar no simplemente en los Omega 3 sino en la propia enfermedad crónica. Si no lo encuentras en tu librería, deberías poder encargarlo, o en su defecto comprarlo a través de internet. Google libros da acceso gratuito a bastantes de sus páginas. Pero para favorecer que dicha información fluya y continúe, recomiendo siempre comprarlo antes que optar por eventuales descargas gratuitas, además de para recompensar a su autor por una obra que por desgracia pasará poco advertida.

Por supuesto es también un magnífico regalo para quien tenga interés en la salud y, cómo no, para quien deseas que mejor cuide de la tuya: tu médico.

Con componentes nutricionales como el Omega 3, poder dar la vuelta a las enfermedades deja de ser magia para convertirse en ciencia.

(PD: Las 'historias para no dormir' sobre el aceite de pescado contadas por algunos médicos y que me han transmitido en alguna ocasión ciertos lectores me resultan más que preocupantes. Aunque quiero pensar que son excepciones, la nutrición sigue siendo la gran desconocida para la medicina convencional)

lunes 10 de mayo de 2010

5 perjuicios cardiovasculares de los carbohidratos

Guiados "sabiamente" contra el colesterol y las grasas, hace tiempo acabamos encumbrando a los carbohidratos. Ésa era la forma, decían, de prevenir los problemas cardiovasculares. Inundados de baratos hidratos de carbono por doquier, en la población se ha conseguido, sin embargo, reproducir el siguiente perfil. Todo gracias el inestimable sobreconsumo de carbohidratos, que provocan:

1.- Aumento de los triglicéridos: La capacidad del cuerpo para almacenar carbohidratos es limitada. Por ello el cuerpo, gracias al hígado, convierte los carbohidratos en grasa (léase triglicéridos). Es la llamada de novo lipogenesis de la que he hablado.

2.- Aumento del LDL de baja densidad (arterioesclerótico): Aunque constantemente nos dicen que debemos reducir el colesterol malo o LDL, el que realmente debemos reducir cuando está elevado y de modo prioritario es el LDL de baja densidad. Y, ¿qué requiere el proceso de creación de colesterol LDL de baja densidad? Triglicéridos. Por eso la reducción de carbohidratos hace bajar el LDL de baja densidad y a la inversa. Los triglicéridos bajos denotan partículas LDL grandes y fofas que pueden considerarse benignas.

3.- Aumento de la presión sanguínea: Sobre por qué el problema principal en la hipertensión no es la sal sino los carbohidratos he hablado aquí.

4.- Aumento de glucosa/insulina: Todos sabemos que el efecto más directo y claro de los carbohidratos es sobre la glucosa y la insulina. Es algo que conocen bien los diabéticos. Pero, ¿por qué la diabetes suele ir tan unida a problemas cardiovasculares? Un estudio de 1998 del Journal of American Medical Association acerca de los factores de riesgo cardiovasculares, halló que la hiperinsulnemia es un factor de riesgo individual superior y más predictivo que el colesterol HDL, LDL o incluso los triglicéridos. Mientras gastamos miles de millones en combatir el colesterol, parece que seguimos indiferentes frente a la hiperinsulinemia.

5.- Reducción del colesterol HDL (o bueno): Aunque es el efecto que más tarda en manifestarse, las dietas altas en carbohidratos glucémicos acaban a largo plazo deprimiendo el colesterol HDL.

Y ahora sigamos con el menú cardioprotector recomendado para hoy, con productos desnatados, sin mantequilla ni grasas animales y repleto de 'sanos' cereales integrales.

sábado 8 de mayo de 2010

Embarazo y vitamina D: 4.000 UI mejor que 2.000 y 400 UI

En el último encuentro anual de las Pedriatic Academic Societies celebrado en Vancouver, Canadá, entre el 1 y 4 de mayo se presentó un estudio que sugiere que consumir 4.000 UI diarias de vitamina D previene los partos prematuros así como las infecciones. Un equipo de la Universidad Médica de Carolina del Sur dirigidos por la pediatra Dra Carol Wagner y el experto en vitamina D el Dr Bruce Hollis, empleó a 494 mujeres embarazadas desde la semana 12 a 16 del embarazo hasta el parto. Se las dividió en 3 grupos, que recibieron 400 UI, 2.000 UI y 4.000 UI diarias de vitamina D. 350 mujeres completaron todo el estudio hasta el momento de dar a luz. Según los autores, "No se hallaron efectos secundarios debidos a las dosis de vitamina D en ninguno de los tres grupos. La parte espectacular del estudio fue que quienes tenían niveles adecuados de vitamina D tuvieron menos tasas de partos prematuros, complicaciones durante el embarazo e infecciones." Los mayores beneficios se observaron en el grupo que recibió 4.000 UI diarias, donde se registraron la mitad de problemas durante el embarazo que en el grupo de 400 UI diarias. Como era de esperar, los niños nacidos en dicho grupo tuvieron los niveles más altos de vitamina D. "Para alcanzar un mínimo de 40 ng/ml de vitamina D en sangre, recomendamos 4.000 UI diarias para todas las mujeres embarazadas. La dieta no provee suficiente vitamina D y no tomamos el Sol todo lo que necesitamos", concluyeron los autores.

En este vídeo, la Dra Carol Wagner expone a propósito de su estudio que la recomendación de 4.000 UI diarias no deja de basarse en una perspectiva conservadora de superar los 40 ng/ml de vitamina D en sangre, que el 90% de las mujeres negras son deficientes en esta vitamina (ya que su piel la sintetiza a través del Sol con dificultad), que estas dosis consideradas altas de vitamina D son seguras, y que realmente deberíamos ver la deficiencia de vitamina D como la deficiencia de una hormona, no la de una 'simple' vitamina.

viernes 7 de mayo de 2010

Nueva Vitamin D Lotion

Si tuviéramos que elegir una sola vitamina como protagonista en los estudios publicados durante los más recientes años, ésa sin duda sería la vitamina D. Su aplicación dermatológica por excelencia es para aliviar la psoriasis (si se padece este problema, lo ideal es emplear productos tópicos de vitamina D de prescripción), en tanto la vitamina D favorece la reproducción normal y más controlada de las células cutáneas (esto me recuerda a la experiencia de la vitamina D con células cancerosas, cuya reproducción está fuera de control). La síntesis de vitamina D en la piel se reduce con la edad y, además de impartir beneficios a otros órganos del cuerpo, como potente antioxidante que es (FEBS Letters, 1993), la vitamina D tiene un papel importante para el cuidado de la piel y que posiblemente en un futuro explote más la industria cosmética.

Por ejemplo, las investigaciones han mostrado que la vitamina D puede jugar un rol en la terapia médica del melanoma (Dermatologic Surgery, 2002). Igualmente la vitamina D influye positivamente en el metabolismo y crecimiento celular, también en las células cutáneas. La fórmula Vitamin D Lotion (114 ml), con base de agua e hidratantes escualeno, ácido hialurónico y glicerina, además de vitamina D3, contiene un complejo antioxidante de té (verde, blanco, negro y rojo) y camomila en una baja dosis para calmar la piel.

Un apunte sobre la vitamina D y la psoriasis: Durante largo tiempo, la única explicación que se daba a la psoriasis era la de una enfermedad autoinmune, es decir, una en la que el sistema inmunitario es defectuoso y acaba atacando a los órganos propios, en este caso la piel. A finales de los 80 y principios de los 90 comenzó a aceptarse rápidamente en dermatología la eficacia de distintas formas de vitamina D sobre la piel para reducir la psoriasis. Y la propia vitamina D ofrecía una explicación causal competitiva y alternativa: todo se debe a un defecto de las propias células cutáneas, no al sistema inmunitario, que sólo se involucra una vez ha detectado el problema original. La revista Experimental Dermatology mostraba en el año 2000 la controversia científica sobre si la psoriasis es, o no, una enfermedad autoinmune. La visión de que no lo es al menos abría las puertas a tratamientos que no pasaran por fármacos depresores del sistema inmunitario, con innumerables y obvios efectos secundarios.

OFERTA: -10% en Vitamin D Lotion por compra de Vitamina D3 1000 UI 250 cáp. (hasta 30 mayo).

jueves 6 de mayo de 2010

El Factor X de Price

Con anterioridad me he referido al destacado papel en la primera mitad del siglo XX de Edward Mellanby, descubridor de la vitamina D, a la hora de remarcar la importancia de ésta para la salud dental, como asimismo el perjuicio del consumo de cereales. Durante la misma época de Mellanby sobresalió en el estudio de la caries y los problemas dentales la figura del Dr Weston Price (1870-1948), que era a la vez dentista y nutricionista y se había dedicado por vocación al estudio de la antropología nutricional, pasándose gran parte de su vida entre civilizaciones primitivas para entender su diferencia en desarrollo de enfermedades crónicas en relación con las civilizaciones industriales. En su obra principal, Nutrition and Physicial Degeneration, publicada en 1939 y revisada por él mismo en 1945, afirmaba lo siguiente tras analizar cientos de dentaduras de humanos datados en la prehistoria:

En el estudio de varios cientos de calaveras tomadas de lugares funerarios en Florida del Sur, la incidencia de caries dental era tan baja que prácticamente había una inmunidad de aparentemente el cien por cien, en tanto en centenares de calaveras no se halló un solo diente atacado por caries dental. La deformidad del arco dental y el típico cambio en la forma facial debida a nutrición inadecuada estuvo completamente ausente, y todos los arcos dentales tenían una relación y forma interdental que los clasifica como normales.
Gracias a trabajos como el de Price, llegó a entenderse la maloclusión o mal alineamiento dental en la antropología nutricional como una enfermedad de la civilización. En consonancia con Mellanby, Price hizo un gran hincapié en el papel imprescindible de la vitamina D para la salud dental y el carácter deletéreo de los cereales, pero se topó con un compuesto por entonces totalmente novedoso y de importantes dimensiones. Es lo que se conoció como Factor Price, o el propio Price denominó Factor X o Activador X. Price demostró que dicho factor tenía una gran sinergia con vitaminas liposolubles como la A y la D.

La mantequilla o el aceite de hígado de bacalao eran aún más efectivos en corregir el crecimiento retardado en animales cuando tenían una cantidad destacable de dicho factor y, por supuesto, jugaba éste un papel importante en evitar la caries dental. En realidad, el gran interés que Price tuvo por este compuesto fue precisamente por su rol en el control de la caries dental. De hecho, en su dieta para restaurar la salud dental empleaba mantequilla con un alto contenido en este factor. Y lo más increíble es que su protocolo nutricional no sólo evitaba la caries diental y su progresión sino que conseguía en muchos casos revertirla. Una de sus pacientes, una joven de 14 años, curó nada menos que 42 caries dentales en 24 dientes tomando durante 7 meses cápsulas de aceite de hígado de bacalao enriquecido con este factor. En sus estudios, Price llegó a conclusiones evidentes sobre la utilidad de dicho compuesto para la salud dental; por ejemplo, en personas inmunes a la caries dental si se introducía polvo óseo en la cavidad bucal, el fósforo se movía de la saliva hacia éste, pero cuando este experimento se realizaba con personas con caries dentales el proceso era inverso: el fósforo se desprendía del polvo óseo y se depositaba en la saliva. Este proceso negativo se invertía en personas con caries cuando estaba presente el factor de Price. Las evidencias que recopiló Price durante los años 30 y primeros 40 sobre este compuesto y la salud ósea, cardiovascular o neuronal consiguieron que éste revisara su obra Nutrition and Physicial Degeneration en 1945 con un nuevo capítulo titulado "El nuevo activador tipo-vitamina". Tuvieron que pasar décadas para identificar con claridad qué era aquel compuesto casi mágico a que se refería Weston Price y que poseía una capacidad inusitada junto con la vitamina D para reconstruir el tejido óseo, y evitaba la nefasta calcificación arterial entre otros beneficios. En los años 90, finalmente, se deshizo aquel largo enigma y el Factor X de Price tuvo nombre y apellidos: era la vitamina K2.

En la historia de la nutrición, el importante nombre de Weston Price se alineó dentro de la teoría de las enfermedades de la civilización, que más popularmente reconocemos como la hipótesis de los hidratos de carbono. Pero dada la pertinaz insistencia de borrarla del mapa por estamentos como el político, y sustituirla por la hipótesis contra el colesterol y las grasas, parece que gigantes de la ciencia como Price han estado -y siguen- durmiendo el eterno sueño de los justos.

PD: Me gustará hablar de la vitamina K2 en adelante. Baste por el momento saber que su función para la masa ósea es esencial junto con la vitamina D, ya que ésta genera osteocalcinas, pero es la vitamina K2 la encargada de activarlas para que fijen calcio a los huesos. La vitamina K2 es en Japón un tratamiento rutinario para prevenir la osteoporosis y que compite en recomendación médica allí con los fármacos. Para calibrar el potencial anticáncer de la vitamina K2, debemos saber que la vitamina K3 es un fármaco empleado para cánceres agresivos. Un último e importante apunte: Si quieres obtener vitamina K2 en la dieta debes consumir yema de huevo, mantequilla (en ambos casos preferentemente orgánicas) o quesos curados. Vaya, de nuevo parece que no consumir grasa sigue sin ser buena idea.


miércoles 5 de mayo de 2010

El origen de la revolución de la vitamina D

Al menos todos mis lectores, y me gustaría pensar que cada vez más personas bien informadas también, están al tanto de lo que con todo mérito puede denominarse revolución de la vitamina D. El punto definitivo que marcó el arranque para una incesante publicación de estudios fue en 2005 cuando un golpe de casualidad le permitió a un psiquiatra llamado John Cannell explicar las intuiciones de Hope Simon, el primer investigador de la estacionalidad de la gripe. Aquel invierno, la gripe resultó especialmente virulenta en Estados Unidos y en el centro de salud californiano donde el Dr. Cannell ejercía. Pero había un hecho chocante: en comparación con el resto de pacientes y médicos, ninguno de sus pacientes contrajo la gripe. La razón pronto se descubrió: sólo sus pacientes estaban recibiendo altas dosis de vitamina D. Y es que, efectivamente, los niveles de vitamina D ascienden en verano gracias al Sol y se reducen lógicamente en invierno. En 2006, el Dr. Cannell presentó en Virology and Immunology una excelente construcción de su teoría observando cómo en todo el mundo puede verificarse que los niveles de vitamina D son predictivos de la extensión y gravedad de la gripe. En 2009, el estallido de la particular gripe A H1N1 resultó un inesperado banco de pruebas. Médicos que suplementaban a sus pacientes con vitamina D como el Dr. Norris Glick en Wisconsin y la Dra. Ellie Campbell en Georgia reportaron la misma experiencia que Cannell en 2005, aunque con la H1N1. Todos sus pacientes parecían inmunes, y la diferencia única es que suplementaban vitamina D.

Pero de todo esto he hablado ya con anterioridad. En esta ocasión me gustaría ir más atrás en el tiempo. Al fin y al cabo, el hallazgo con que se topó John Cannell en 2005 no se producía en un campo científicamente vacío y completamente por explorar. Es decir, con anterioridad a 2005 se habían producido muy importantes avances (en este caso en inmunología) sobre los que se asentaría y se asienta el hoy de hecho bullante mundo de investigación sobre la vitamina D. Fue en los años 70 cuando se descubrió en la Universidad de Wisconsin la forma activa de la vitamina D (1'25-vitamina D, o calcitriol). La primera experiencia que tuvo el equipo descubridor con seres humanos fue cuando se la administraron esa forma activa a personas impedidas en sillas de ruedas por problemas renales y de huesos. Y aquellos pacientes volvieron a andar. Por aquel entonces y durante largos años se creyó que sólo los riñones podrían activar la vitamina D (1'25-vitamina D, o calcitriol) a partir de su forma circulante en sangre (25-vitamina D, o calcidiol). A finales de los años 80 surgió una teoría bastante rompedora que fue tomada como absurda y ridícula por la comunidad científica: la de que no sólo los riñones, sino de hecho gran parte de las células -si no todas- del cuerpo pueden activar la vitamina D circulante. Por suerte, en 1998 dicha teoría fue verificada y se acalló a quienes ridiculizaron aquella teoría. Los doctores Michael Holick, Gary Schwartz y Tai Chen publicaron en 1998 un estudio hecho con células prostáticas a las que se expuso a vitamina D (25-vitamina D) para ver qué sucedía. Respaldando la teoría de estos científicos, aquellas células activaron por sí solas la vitamina D. Aún más fascinante fue cuando en ese mismo estudio decidieron comprobar lo que sucedía cuando las células prostáticas expuestas a vitamina D eran cancerosas, y que por lo tanto están reproduciéndose fuera de control. ¿Y qué ocurrió? Al igual que en el caso anterior, aquellas células convirtieron la vitamina D en su forma activa. Pero aquello no fue lo más destacable, sino que inmediatamente aquellas células cancerosas frenaron su reproducción caótica y empezaron a comportarse como células sanas. Posteriormente los laboratorios de estos científicos mostraron cómo las células del colon, el páncreas o el pecho actúan del mismo modo en presencia de vitamina D circulante. Conscientes o no, habían abierto las puertas de un nuevo universo científico: el de la relación entre la vitamina D y múltiples formas de cáncer.

PD: Aquel descubrimiento de 1998 es lo que hizo cambiar la forma de medir la vitamina D de 1'25 vitamina D a 25-vitamina D. Pero, ¿por qué no medir la vitamina D activada? Precisamente porque gran parte de ésta no llega a abandonar nunca las células y alcanzar la corriente sanguínea. Aún existen médicos y laboratorios que siguen erróneamente midiendo la vitamina D activa en lugar de la circulante o 25-vitamina D. Asegúrate de que tu médico o laboratorio esté al tanto sobre la forma correcta de medirla en sangre.

martes 4 de mayo de 2010

Cellumination Essence Serum de SK-II


Igual que no todo lo caro en cosmética es necesariamente bueno, tampoco es necesariamente malo. Éste es un ejemplo de esto último. Lo que más destaca en esta fórmula, con el permiso del agua que la inicia, es la omnipresente pitera en esta marca. La pitera es una levadura que según un estudio conducido y publicado por Procter & Gamble aumenta la producción de hialuronano, un componente natural de la matriz extracelular de la piel. En general las levaduras se emplean en cosmética por su contenido natural en betaglucanos, péptidos y aminoácidos. El siguiente ingrediente tras la pitera es uno que denota la poderosa influencia del actual propietario de la marca, Procter & Gamble. Y se trata de una influencia positiva que se llama niacinamida o vitamina B3 (precisamente Olay lo emplea con profusión, otra marca de Procter & Gamble). Y aunque hay otras formas de vitamina B3, ésta parece claramente la mejor cosméticamente. Existen estudios que han relacionado el empleo de vitamina B3 con la reducción de cáncer de piel, e incluso se la ha considerado eficaz dentro de un protocolo antiacné, así como una alternativa suave contra las manchas cutáneas. Una doble forma de vitamina E, lecitina, vitamina B5, vitamina C como glucósido ascórbico o centella asiatica completan un producto donde nada en particular sobra. Eso sí, a un precio no reducido.

lunes 3 de mayo de 2010

Intervencionismo antigrasas y procarbohidratos


A mediados del siglo pasado se produjo un notable giro en el pensamiento clínico y nutricional que trastocó el devenir de la sociedad. La teoría de las enfermedades de la civilización, que configuró la hipótesis de los carbohidratos de Peter Cleave o Weston Price, empezó a ser marginada en los años 40 por una hipótesis distinta para explicar las enfermedades crónicas: la de las grasas y el colesterol.

En los años 60, la noción de que las grasas –especialmente saturadas– y el colesterol eran la causa central de los problemas cardiovasculares estaba fuertemente asentada en la opinión pública y en los 70 parecía ya indiscutible. Cómo se llegó hasta ahí, dilapidando y borrando décadas de ciencia, precisa entender el entorno ideológico que alentó la difusión de la nueva teoría antigrasas. Las raíces de tal movimiento pueden hallarse en la contracultura de los años 60, donde el tema del hambre en el Tercer Mundo se hizo constante. En 1968, el científico Paul Erlich predijo en su best-seller The Population Bomb la muerte por inanición de cientos de millones de personas en todo el mundo. Recogiendo el mito malthusiano, la superpoblación se convirtió en el gran temor. Y la cuestión del desequilibrio entre la producción alimentaria y el consumo desembocó en un movimiento contra los alimentos de origen animal y en defensa radical de la agricultura. Esta misma línea puede observarse en el nutricionista de Harvard Jean Mayers, quien aseguraba en 1974 que "el enorme apetito por los productos animales ha forzado la conversión de más y más cereales y soja en alimento para el ganado, reduciendo la cantidad dedicada al consumo directo [humano]". En 1971, el best-seller de Frances Moore Lappé Dieta para un pequeño Planeta insistía en la misma idea. En realidad el asunto se convirtió en una cuestión moral más que científica. En 1990, el sociólogo Warren Belasco esgrimía en su libro Appetite for Change un profundo discurso anticapitalista abogando por los cereales para el consumo humano y la casi eliminación de la ganadería. El subtítulo de aquel libro era revelador: Cómo la contracultura tomó la industria alimentaria. Al menos desde mediados de los años 50, la influyente Asociación Americana del Corazón empezó a renovar sus recomendaciones oficiales con cada vez más restricciones sobre el consumo de grasas.

Si tuviéramos que elegir una fecha de proclamación del triunfo político de la hipótesis de y contra el colesterol y las grasas, ese día fue sin duda el 14 de enero de 1977 con el anuncio por parte del senador demócrata George McGovern de los Objetivos dietéticos para los Estados Unidos. El impacto de la llamada del Gobierno norteamericano a restringir drásticamente el consumo de grasas tuvo unas dimensiones mundiales.

El demócrata George McGovern –que perdió en 1984 las presidenciales contra Ronald Reagan– fue el encargado de presidir el comité sobre nutrición del Senado que promulgó tales guías oficiales. El propio McGovern admitía que su experiencia en el centro Pritikin de California, donde se promovía una dieta extremadamente baja en grasa, había influido en su pensamiento nutricional. Pero lo cierto es que McGovern no sólo no era científico, sino que ni siquiera él ni su equipo sabían que existía una controversia científica –la de la hipótesis de las grasas versus la de los carbohidratos.

A pesar de la fanfarria con que el Gobierno norteamericano se alineó con el movimiento antigrasas, aquel comité del Senado tuvo que escuchar declaraciones para muchos incómodas. Robert Levy, director del Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre, afirmó que tras invertir miles de millones en conocer si reducir el colesterol prevenía los ataques cardíacos, ni él ni nadie podía asegurarlo con certeza. El cardiólogo John McMichael testificó que urgir a la población a recortar el consumo de grasas era precipitado, cuando no irresponsable. En la versión revisada un año después de aquellas guías oficiales, el prefacio exponía algunas cuestiones que aún estaban dilucidándose, una de ellas si reducir el colesterol retrasaba la enfermedad cardiovascular. Pero responder científicamente a aquella pregunta ya a nadie parecía importarle, sin más se asumió que sí.

Reflejo de la lamentable confianza ciega en el Gobierno y la clase política era que se consideraba a un científico corrupto si recibía fondos de la industria alimentaria, pero honesto si los fondos eran del Gobierno. En este sentido, el nutricionista de la Universidad de Washington Robert Olson sufrió en carnes propias una doble hipocresía. Cuando fue un aliado del USDA (Departamento de Agricultura) y de la hipótesis contra las grasas, a nadie parecía importarle la suma millonaria de fondos que le proveía la industria alimentaria. Era honesto. Pero cuando años más tarde cambió su postura admitiendo que las dietas muy bajas en grasa no tienen gran respaldo científico, entonces a todo el mundo le importaron aquellas relaciones financieras. Ahora, por no defender el mantra grasofóbico, se convertía en corrupto.